El dólar estadounidense experimentó una depreciación cercana al 12% en Colombia durante el último año, cotizándose alrededor de los 3.700 pesos colombianos, un nivel impulsado por las políticas arancelarias, sanciones y declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que han debilitado la moneda a nivel global. Esta caída se evidenció al cierre del 22 de marzo, cuando el precio promedio de compra alcanzó los 3.644,44 pesos y el de venta los 3.752,22 pesos, marcando una reducción significativa desde los máximos históricos por encima de los 5.000 pesos registrados en episodios previos.
El fortalecimiento del peso colombiano frente al dólar se vincula directamente a la caída casi del 10% del índice DXY entre enero y junio de 2025, en un contexto donde el regreso de Trump a la Presidencia generó el peor semestre para la divisa estadounidense en cinco décadas, contradiciendo proyecciones previas de un avance sostenido. Analistas como Gabriela Bautista, de Contexto Externo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana; Juan David Ballén, director de Economía y Mercado de Aval Asset Management; Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá; y Leonardo Villar, gerente general del Banco de la República, han destacado cómo la guerra comercial, la volatilidad por cambios en aranceles y resoluciones judiciales en Estados Unidos han sido determinantes en este escenario.
Factores globales e internos en juego
A nivel internacional, las tensiones como la guerra en Irán han amplificado la aversión al riesgo, aunque en este caso contribuyeron paradójicamente al debilitamiento del dólar, mientras que el precio del petróleo Brent superó los 100 dólares por barril, favoreciendo las exportaciones colombianas. Internamente, la política monetaria del Banco de la República, las tasas de interés atractivas para activos de riesgo, las operaciones del Ministerio de Hacienda sobre la deuda pública y el incremento en las remesas han respaldado el fortalecimiento del peso.
Beneficios económicos y perspectivas futuras
Esta depreciación del dólar trae consigo beneficios notables para Colombia, como la reducción de costos fiscales, una mejora en el saldo de la deuda pública y un respiro frente a la inflación, aunque la moneda estadounidense mantiene su rol como activo refugio pese a su debilidad actual. Expertos advierten que esta tendencia podría revertirse hacia el cierre de 2025, ante posibles ajustes en las políticas de Trump y dinámicas de los mercados globales, lo que invita a una vigilancia constante por parte de inversionistas y autoridades económicas.












