El dólar estadounidense en Colombia cerró la semana del 6 al 10 de julio de 2026 en niveles mínimos desde julio de 2019, con una Tasa Representativa del Mercado (TRM) de 3.248,87 pesos para el 13 de julio, lo que ha generado un intenso debate entre expertos sobre la conveniencia de comprar o vender divisas. La caída, que en menos de una semana significó un descenso cercano al 3% frente a la TRM del 7 de julio (3.350,68 pesos), obedece principalmente a la amplia brecha entre las tasas de interés del Banco de la República, que desde el 1 de julio se ubicó en 12%, y la Reserva Federal de Estados Unidos, que mantiene su tasa entre 3,5% y 3,75%. Este diferencial de más de ocho puntos porcentuales atrae capital extranjero y aumenta la oferta de dólares, presionando a la baja el precio de la moneda estadounidense.
Sin embargo, los analistas consultados advierten que la decisión de comprar o vender dólares no debe basarse únicamente en el precio nominal, sino en el uso previsto de la moneda. Lorena Gutiérrez, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá, explicó que “el dólar en estos niveles abre una oportunidad para quien va a necesitar la moneda, pero todavía no es una señal suficiente para apostar ahorros a una recuperación”. En esa misma línea, German Cristancho, gerente de Investigaciones Económicas de Davivienda, sentenció: “El dólar está barato”, aunque advirtió que “eso no quiere decir que no pueda estar algo más barato en las próximas semanas”. Ambos expertos coincidieron en que el manejo debe ser gradual y basado en necesidades concretas en moneda extranjera, no en una apuesta sobre la trayectoria futura de la divisa.
Un peso fuerte en medio de riesgos internos
El peso colombiano se ha convertido en una de las monedas emergentes más revaluadas frente al dólar en 2026, con una caída acelerada desde el 15 de mayo que desvió la cotización casi 13% adicional respecto a la tendencia regional. No obstante, el panorama interno presenta factores que podrían presionar el precio al alza. La inflación de junio, reportada por el Dane, se ubicó en 6,14%, aún lejos de la meta del 3%. El déficit comercial de abril alcanzó los 1.760,8 millones de dólares, mientras que las importaciones crecieron 15,8%, lo que incrementa la demanda de divisas. German Cristancho destacó que la tasa de cambio real, que incorpora la evolución de la inflación y las tasas de cambio de los principales socios comerciales, se encuentra en niveles de 2015, cuando el dólar nominal era de 2.600 pesos. Según el experto, la desalineación frente a la tasa de cambio de equilibrio es superior al 12%, y se ubica entre 15% y 17%, la más amplia en dos décadas.
La brecha entre la tasa de intervención colombiana (12%) y la de la Fed (3,5%-3,75%) no solo atrae capital, sino que también incentiva el ingreso de dólares, lo que ha llevado a la moneda local a fortalecerse. Sin embargo, la combinación de inflación alta, déficit comercial y aumento de importaciones podría elevar la demanda de divisas y presionar la cotización al alza en el mediano plazo. Para quienes necesitan dólares, como hogares que planean viajes o empresas que deben pagar importaciones, el momento actual representa un ahorro significativo: comprar 5.000 dólares a la TRM actual, en lugar de la tasa de una semana antes, implica un ahorro cercano a los 509.000 pesos.
“El precio del dólar tiene varias miradas, pero debe tener por lo menos dos: la tasa nominal que vemos todos los días y la tasa de cambio real, que incluye la evolución de la inflación y las tasas de cambio de los principales socios comerciales del país; esta es la que realmente mide la competitividad de Colombia”.
German Cristancho, gerente de Investigaciones Económicas de Davivienda
Los analistas recomiendan que la decisión de comprar o vender dólares se maneje como un “manejo gradual del riesgo” y no como un movimiento de todo o nada. Lorena Gutiérrez ofreció cinco claves prácticas para orientar a hogares y empresas, basadas en el uso previsto de la moneda, la evolución de la inflación y las próximas decisiones de política monetaria. Precisamente, el mercado estará atento a la reunión de la Reserva Federal los días 28 y 29 de julio, y a la decisión de la Junta Directiva del Banco de la República el 31 de julio sobre las tasas de interés. Además, el Gobierno podría anunciar estrategias para conseguir financiación externa a tasas bajas y promover grandes inversiones, lo que influiría en la cotización del dólar. Por ahora, el cierre del viernes 10 de julio en 3.239,75 pesos es el más bajo desde julio de 2019, pero los expertos insisten en que la oportunidad no está en especular, sino en cubrir necesidades reales.












