El dólar en Colombia cerró el jueves 6 de agosto de 2026 con un promedio de $3.157,59, situándose por debajo de la TRM del día, que fue de $3.179,40. La jornada estuvo marcada por la decisión del Banco de la República de mantener la tasa de intervención en 12% y por el anuncio de un programa de acumulación de reservas internacionales, en una semana clave por la transición de gobierno y la posesión de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente, el 7 de agosto. El mercado cambiario local operó con volatilidad, registrando una apertura de $3.190, un mínimo de $3.148,75 y un máximo de $3.193, con un volumen negociado superior a los USD 1.284 millones en 1.446 transacciones, según datos del sistema transaccional.
El Banco de la República sorprendió al mercado al decidir, por votación de 4 a 3 a favor de la pausa, mantener la tasa en 12%, cuando la mayoría de los analistas esperaban un aumento de 50 puntos básicos. En paralelo, el Emisor puso en marcha un programa de acumulación de reservas internacionales por hasta USD 4.000 millones en un plazo de dos años, mediante subastas mensuales de opciones put por USD 400 millones. La primera subasta adjudicó USD 399,9 millones de los USD 877,5 millones ofertados, y al miércoles siguiente ya se habían ejercido USD 254,3 millones, equivalentes al 64% del cupo disponible. El mecanismo se activa solo cuando la TRM se ubica por debajo de su promedio móvil de 20 días hábiles, lo que descarta una compra discrecional.
Daniel Londoño Tapia, country manager de Global66, señaló que «el escenario base es un rango entre $3.120 y $3.240», mientras que Bancolombia proyecta que «el dólar se ubicará entre $3.150 y $3.350 durante agosto, en un contexto de corrección de algunos factores locales». La entidad financiera advirtió que la decisión de mantener la tasa en julio podría favorecer una corrección alcista de la moneda, aunque el comportamiento reciente refleja una apreciación del peso colombiano que en julio cerró en $3.158,44, con una variación negativa de 257 pesos y una apreciación mensual del 7,5%.
«La sostenibilidad de este comportamiento dependerá de la confianza que genere la nueva administración sobre el manejo de las finanzas públicas y las primeras decisiones económicas que adopte tras su posesión»
Jackeline Piraján, economista principal de Davivienda
«A medida que avance el proceso de transición y se conozcan las señales del equipo económico, los mercados evaluarán si existen fundamentos suficientes para mantener el buen desempeño reciente de la tasa de cambio»
Jackeline Piraján, economista principal de Davivienda
El contexto local estuvo dominado por la transición hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella, quien asumió la presidencia el 7 de agosto, día festivo en Colombia, en el que además se publicó el dato de empleo de Estados Unidos y el mercado local no operó. El nuevo ministro de Hacienda entrante, Miguel Gómez Martínez, se convierte en el foco de atención de los inversionistas, que esperan señales sobre el manejo fiscal, el déficit, la deuda, una posible reforma tributaria y la seguridad jurídica. A esto se suma que la inflación local de julio, que se conocerá el lunes 10 de agosto, se espera cerca del 6,21%, dato crucial para las próximas decisiones del Banco de la República.
En el frente externo, la caída del petróleo Brent, que retrocedió 5,26% hasta los USD 79,36, y el WTI, que perdió 5,69% y se ubicó en USD 75,77, no logró marcar la dirección final de la moneda colombiana, lo que refleja la preponderancia de los factores locales. Adicionalmente, el índice DXY, que mide al dólar frente a una cesta de monedas, cayó 1,5% en julio, mientras que las monedas del G10 y las regionales, con excepción del peso chileno, avanzaron frente al billete verde. En julio, el dólar en Colombia osciló en un rango entre $3.086 y $3.432, con un volumen diario de negociación de entre USD 1.300 millones y USD 1.900 millones.
Los analistas identifican riesgos al alza para el dólar asociados al programa de acumulación de reservas, que genera expectativas de demanda de dólares, y riesgos a la baja por las operaciones de carry trade que atraen capital extranjero. Jackeline Piraján proyecta un dólar de cierre de año en $3.567 para 2026 y $3.701 para 2027, mientras que el mercado espera con atención la evolución de las primeras decisiones del nuevo gobierno. La combinación de una tasa de interés local elevada, la pausa del Banco de la República y la incertidumbre fiscal seguirá definiendo el comportamiento cambiario en las próximas semanas, con el festivo del 7 de agosto como un receso que dejó al mercado a la espera de la inflación local y las señales del equipo económico entrante.










