El dólar en Colombia cerró el 10 de julio en un promedio de $3.249,02, su nivel más bajo en siete años, marcando una caída de $56,36 frente a la TRM del día, que se situó en $3.305,38. La jornada registró un rango de negociación entre $3.231 y $3.285, con un total de 1.975 transacciones que movieron USD 1.402 millones. Según analistas, la tendencia bajista responde en un 50% a 90% a factores políticos internos, entre los que destacan la confianza post-electoral, la promesa de ajuste fiscal y el comportamiento de los flujos hacia bonos TES.
Daniel Londoño Tapia, country manager de Global66, afirmó que «la racha bajista continúa y el dólar rompió otro piso histórico». Por su parte, Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, señaló que «prácticamente nadie le está ganando al dólar en el mundo este año» y agregó que «los pocos que le ganan son monedas petroleras de 2% a 6% de revaluación». El peso colombiano, con una caída cercana al 13% en 2025 y una revaluación superior al 20% desde inicios de año, se consolida como la moneda emergente de mejor desempeño en la región, superando al real brasileño y al peso mexicano, según Andrés Sánchez, asociado de Divisas de Credicorp Capital.
Factores locales que explican la caída
El desplome del dólar se atribuye a una combinación de factores internos que han pesado más que los externos. La inflación de Colombia en junio se ubicó en 6,14% anual, lo que mantiene abierta la puerta a otra posible alza de tasas por parte del Banco de la República, que actualmente las tiene en 12%. Además, la confianza política tras las elecciones y la promesa de ajuste fiscal han impulsado los flujos hacia bonos TES, presionando al dólar a la baja. De acuerdo con el análisis de Campos, la caída «comienza a mediados de mayo y $400 los hizo con el Banco de la República quieto», lo que refuerza la tesis de que el movimiento es predominantemente político.
Es notable que factores externos que normalmente afectarían al dólar no lograron frenar la tendencia. La ruptura del cese al fuego entre Estados Unidos e Irán, los ataques en el estrecho de Ormuz, un índice DXY firme y el tono duro de la Reserva Federal no alteraron la racha bajista. El dólar tocó un mínimo de $3.287,55 el jueves 9 de julio, con un rango intradía de casi $48 y 1.869 transacciones por USD1.275 millones, mientras que la TRM del viernes 10 de julio es la más baja desde el 16 de enero de 2020.
«La caída del dólar es entre 50% y 90% política y contando»
Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria
Proyecciones para el empalme gubernamental y el resto de julio
El mercado espera que el dólar se consolide entre $3.250 y $3.350 antes del 20 de julio, durante el empalme gubernamental que se desarrolla con reuniones los martes y viernes entre el 10 y el 21 de julio. Según Londoño Tapia, «el escenario base es una consolidación entre $3.250 y $3.350, con el piso desplazándose hacia $3.250 si los flujos a TES no paran, y espacio de rebote hacia $3.400 si el IPC americano sale alto o aparece una toma de utilidades». Por su parte, Andrés Sánchez estima que «ya debería encontrar piso por estos niveles, cerca de $3.230 a $3.250 para este segundo semestre del 2026», aunque advierte que el mercado muestra señales de sobreventa en los niveles actuales.
La revaluación del peso, que supera el 14% en el año y alcanza cerca del 22% desde inicios de 2025, genera alertas en los sectores exportadores. Según Analdex, la caída del dólar afecta a productos como café, flores, banano, palma, azúcar y aguacate. El calendario de julio presenta dos semanas cortas: el lunes 13 es festivo por la Virgen de Chiquinquirá y el lunes 20 también es festivo, lo que reduce la actividad cambiaria. Los eventos clave que marcarán las próximas jornadas incluyen el dato del IPC de EE.UU. de junio (14 de julio), el PPI (15 de julio), la reunión de la FED (28 y 29 de julio), la reunión del Banco de la República (31 de julio) y la agenda de deuda del ministro designado en Washington, en medio del análisis del empalme gubernamental. A nivel local, se espera que el piso estimado para el dólar en el segundo semestre de 2026 se sitúe entre $3.230 y $3.250, aunque no se descartan rebotes coyunturales hacia $3.400 si la inflación estadounidense sorprende al alza.












