Dólar cierra en $3.126 tras tensiones fiscales y altos precios del petróleo

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El precio del dólar en Colombia cerró el viernes 4 de septiembre de 2026 en $3.126,17, una cotización que refleja la tensión entre factores fiscales internos y presiones externas como el elevado precio del petróleo. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) para esa jornada se fijó en $3.141,36, lo que significó una diferencia de -$15,19 respecto al cierre. Durante el día, la divisa se movió entre un mínimo de $3.109 y un máximo de $3.150, con 1.730 transacciones que sumaron un volumen de USD1.209 millones. Los analistas proyectan que durante septiembre el dólar se mantendrá en un rango entre $3.100 y $3.300, según el más reciente informe de Bancolombia.

El comportamiento del peso en agosto evidenció una depreciación mensual del 1,8%, cerrando el mes en $3.215, un incremento de $57 frente al cierre de julio. Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, explicó que esa desvalorización «se concentró en la última parte del mes y respondió principalmente a factores locales». Entre esos elementos internos mencionó la presentación del Presupuesto General de la Nación 2027, el programa de acumulación de reservas internacionales del Banco de la República —que continuará con la compra de USD400 millones en septiembre— y la decisión del Emisor de mantener las tasas de interés estables en el 12%. Clavijo advirtió que «persisten riesgos al alza asociados a los mensajes sobre la situación fiscal del país», entre ellos el eventual proyecto de ley de rescate económico impulsado por el gobierno de Abelardo de la Espriella.

Petróleo alto y tensiones geopolíticas

El profesor Adrián Garlati, de la Universidad Javeriana, atribuyó la baja semanal del dólar a la cotización del petróleo Brent, que al cierre del viernes se ubicó en USD94,97, y a las tensiones en el estrecho de Ormuz por la guerra entre Estados Unidos e Irán. «Básicamente, lo que ha pasado esta semana es que ha terminado bajando el dólar», señaló Garlati, quien agregó que «el barril de petróleo se va a mantener alto». Sobre las tasas de interés, el economista se mostró cauto: «No sé qué prime entre esas dos posiciones» (subir o bajar), pero anticipó que «no creo que se suba ni se baje; se va a mantener más o menos en ese precio».

«Básicamente, lo que ha pasado esta semana es que ha terminado bajando el dólar»

Adrián Garlati, profesor asistente de Economía de la Universidad Javeriana

En el plano internacional, el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de monedas, retrocedió 0,5% en agosto, mientras que el petróleo Brent subió 0,3% en el mismo período. La debilidad global del dólar ha favorecido a las monedas emergentes, y el peso colombiano ha sido una de las más revaluadas en 2026. Sin embargo, Bancolombia advierte que las finanzas públicas y la estructura productiva del país siguen debilitadas, y su pronóstico para el cierre del año es que el dólar supere los $3.500. El rango observado en agosto fue de $3.021,50 a $3.252,60, lo que muestra la alta volatilidad.

La mirada crítica de Cedetrabajo

Los investigadores Sara Osorio y Miguel Rodríguez, del centro Cedetrabajo, ofrecieron una perspectiva estructural sobre la dependencia de Colombia. En su análisis, señalaron que «por cuenta del modelo neoliberal Colombia renunció a tener política monetaria, cambiaria, productiva, comercial y fiscal soberana». Para reducir esa vulnerabilidad, propusieron ampliar los vínculos comerciales y financieros con China, Europa y América Latina, sin romper con Estados Unidos. En las casas de cambio, al domingo 6 de septiembre, el tipo de cambio para la compra se ubicaba en $3.252,86 y para la venta en $3.355,71, reflejando la brecha frente a la cotización del mercado interbancario.

El panorama para la segunda semana de septiembre estará marcado por la evolución del petróleo, las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco de Japón, y los mensajes que emita el Gobierno colombiano sobre su plan fiscal. Mientras los mercados esperan señales de estabilidad, la combinación de un dólar global débil y un petróleo alto podría seguir presionando a la baja la divisa estadounidense en Colombia, aunque los riesgos fiscales internos mantienen la incertidumbre sobre la dirección que tomará el tipo de cambio en el corto plazo.

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