El dólar estadounidense cerró en Colombia a 3.490,15 pesos colombianos el pasado 15 de junio, registrando una leve variación frente al cierre anterior de 3.490,08 pesos, según datos de Dow Jones reportados por Valora Analitik. Esta cotización se produce en un contexto de estabilidad cambiaria, aunque con proyecciones que apuntan a un incremento significativo para 2026. El Grupo Cibest de Bancolombia estima que el promedio del dólar para ese año se ubicará en 3.878 pesos por unidad, sustentado en factores como la debilidad global del billete verde, el flujo de remesas y posibles ajustes en las tasas de interés locales.
La moneda estadounidense acumula dos días consecutivos de crecimiento, pero en la última semana registró una variación negativa del 2,37 por ciento. En términos interanuales, la caída es del 9,77 por ciento, lo que refleja una notable apreciación del peso colombiano, que en lo que va de 2025 se ha fortalecido en un 14 por ciento. Este comportamiento se enmarca en una debilidad generalizada del dólar a nivel internacional, medida a través del índice DXY, que ha descendido un 9 por ciento. La volatilidad actual de la tasa de cambio se sitúa en 13,83 por ciento, ligeramente por encima del 13,25 por ciento de referencia.
Proyección a 2026 y factores determinantes
El análisis de Bancolombia, difundido por el Grupo Cibest, plantea que el tipo de cambio promedio para 2026 se ubicará en 3.878 pesos por dólar. Esta proyección se apoya en tres pilares: la debilidad estructural del dólar frente a economías emergentes, el constante flujo de remesas que ingresa al país y la posibilidad de que el Banco de la República ajuste al alza sus tasas de interés, generando un atractivo para el carry trade. Actualmente, la tasa de intervención del banco central colombiano es del 9,25 por ciento, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su tasa en un rango de 3,50 a 3,75 por ciento.
Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos. La incertidumbre fiscal, agravada por el reciente recorte en la calificación soberana de Colombia, y el proceso electoral que se avecina podrían generar presiones cambiarias. Estos factores podrían frenar la tendencia de apreciación del peso e incluso revertirla, dependiendo de la evolución de las políticas económicas domésticas y del entorno internacional.
Contexto monetario y circulante
El peso colombiano, emitido por el Banco de la República, es la moneda de curso legal en el país. Actualmente circulan monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas en versiones bimetálicas con diseños alusivos a la biodiversidad colombiana, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. Cabe recordar que la moneda de 1.000 pesos circuló entre 1996 y 2002, pero perdió popularidad debido a problemas de falsificación. Este contexto monetario, aunque alejado de las fluctuaciones diarias del dólar, forma parte del entramado económico que influye en la percepción de la moneda local frente a la extranjera.












