El dólar estadounidense cerró este lunes 21 de abril en un promedio de 3.584,46 pesos colombianos, registrando una baja del 0,54 por ciento frente a la cotización anterior de 3.603,87 pesos, según el reporte de Dow Jones. Esta caída interrumpió la racha positiva que había mantenido la divisa en las dos jornadas previas, en un mercado colombiano caracterizado por una volatilidad baja en los últimos siete días, inferior al 14,15 por ciento anualizado.
En el último año, el dólar ha perdido un 11,34 por ciento de valor frente al peso, mientras que en la última semana la depreciación alcanzó el 0,85 por ciento. Estas tendencias reflejan una mayor estabilidad reciente, impulsada por la baja volatilidad y factores como la debilidad global del índice DXY, que ha caído un 9 por ciento, junto con el flujo de remesas y las dinámicas de tasas de interés.
Proyecciones optimistas para el peso hasta 2026
El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar promedio se ubicará en 3.878 pesos para 2026, anticipando una apreciación del peso del 14 por ciento en 2025. Estas estimaciones se basan en la persistente debilidad del dólar a nivel mundial, el incremento de remesas, el carry trade y el diferencial de tasas de interés, donde la Reserva Federal mantiene su rango en 3,50 por ciento a 3,75 por ciento, y el Banco de la República se sitúa en 9,25 por ciento.
Sin embargo, no todo es favorable, ya que persisten riesgos como la incertidumbre fiscal en Colombia, un posible recorte en la calificación soberana y el proceso electoral, que podrían alterar estas trayectorias. El peso colombiano, moneda legal controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, con las monedas de 500 y 1.000 pesos siendo bimetálicas y destacando diseños inspirados en la biodiversidad nacional, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.
El billete de 1.000 pesos, que circuló por primera vez entre 1996 y 2002, perdió popularidad debido a las falsificaciones, lo que subraya los desafíos en la evolución de la moneda local en un contexto de fluctuaciones cambiarias como las observadas esta semana.












