El dólar estadounidense se cotizó en promedio a 3.837,58 pesos colombianos este 8 de diciembre en Colombia, registrando un leve alza del 0,09 por ciento frente a los 3.834,05 pesos de la sesión previa, de acuerdo con el reporte de Dow Jones. Esta variación diaria representa una inversión al descenso del 0,01 por ciento observado en la jornada anterior, en un contexto de mayor volatilidad durante los últimos siete días, con un acumulado positivo del 1,8 por ciento, aunque en el último año la moneda estadounidense ha perdido un 7,96 por ciento de valor frente al peso.
El tipo de cambio promedio diario refleja la reacción del mercado a eventos políticos tanto locales como internacionales, donde el peso colombiano, controlado por el Banco de la República, mantiene su circulación en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Entre estas, las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas para mayor seguridad antifalsificación, un diseño que ganó relevancia tras la pérdida de popularidad del billete de 1.000 pesos entre 1996 y 2002 por su fácil suplantación. Los diseños actuales destacan la biodiversidad nacional, incorporando especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.
Proyecciones 2025 advierten riesgos en medio de resiliencia financiera
Corficolombia proyecta para 2025 un crecimiento del PIB colombiano del 2,6 por ciento, con una inflación que cerraría el año en el 4 por ciento, aunque estos estimados incorporan riesgos significativos como tensiones fiscales, problemas energéticos, desafíos sociales, inseguridad interna y factores externos derivados de un dólar fuerte en Estados Unidos junto a presiones inflacionarias postelectorales de Donald Trump. La inflación de 2024 ha mostrado un descenso, pero podría repuntar debido a la depreciación del peso y mecanismos de indexación. En paralelo, el sistema financiero colombiano evidencia resiliencia pese a la morosidad creciente y la caída en la rentabilidad, impulsando una recuperación gradual gracias a tasas de interés más bajas y mayor inversión.
Estos indicadores subrayan la dinámica cambiante del mercado cambiario en el país, donde la estabilidad monetaria del Banco de la República juega un rol clave para mitigar volatilidades y respaldar la economía ante incertidumbres globales y locales.










