El dólar estadounidense abrió la jornada de este martes 29 de septiembre en Colombia con una cotización de 3.365 pesos, registrando un incremento de 15,37 pesos frente a la Tasa Representativa del Mercado, la cual se ubicaba en 3.349,63 pesos. Este comportamiento alcista estuvo impulsado por las crecientes tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos, un factor que ha generado incertidumbre en los mercados internacionales y elevado la demanda por activos de refugio, mientras que las monedas de economías emergentes como la colombiana se ven presionadas.
Durante los primeros minutos de negociación, el precio del dólar osciló entre un mínimo de 3.360 pesos y un máximo de 3.365 pesos, en una jornada que refleja la continuidad de la tendencia alcista observada desde el cierre anterior. Cabe recordar que el lunes, el dólar cerró con un aumento de 43,04 pesos sobre la TRM, acercándose a su valor más alto en dos meses, lo que anticipaba la presión que continúa ejerciéndose sobre el peso colombiano.
El petróleo y los bonos del Tesoro, en el centro de la tormenta
Las tensiones entre Irán y Estados Unidos no solo afectan el mercado cambiario, sino que han tenido un impacto directo en las cotizaciones del crudo y en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, los cuales alcanzaron un máximo de 19 años. Aunque el precio del petróleo registró una leve baja, ubicándose el barril en 104,41 dólares y el Brent rondando los 105 dólares, el estancamiento de las conversaciones sobre el programa nuclear iraní mantiene la preocupación latente entre los inversionistas sobre una posible interrupción en la oferta de crudo y un repunte inflacionario en Medio Oriente.
Este escenario de alta volatilidad global golpea directamente a la economía colombiana, que depende en gran medida de las exportaciones de petróleo y de la estabilidad de los flujos de capital internacional. El alza del dólar encarece las importaciones y puede presionar al alza los precios internos, mientras que la incertidumbre sobre el crudo genera dudas sobre los ingresos fiscales del país. Los analistas seguirán de cerca la evolución de las conversaciones diplomáticas y los indicadores económicos de Estados Unidos, en busca de señales que permitan anticipar los próximos movimientos de la moneda estadounidense en el mercado colombiano.










