Especialistas en ginecología advierten que el dolor menstrual incapacitante no debe normalizarse y que la consulta anual con el ginecólogo es fundamental para detectar a tiempo enfermedades como la endometriosis, infecciones urinarias recurrentes y complicaciones asociadas a la menopausia. Así lo afirmó Natascha Ortiz, ginecóloga, epidemióloga y vocera de Heel Colombia, quien hizo un llamado a las mujeres colombianas a no esperar a presentar síntomas para acudir al especialista, en el marco de la conmemoración del Día del Gineco-Obstetra, celebrado el 28 de mayo en Colombia.
De acuerdo con estimaciones citadas por la especialista, el 73 % de las mujeres colombianas padecen cólicos menstruales, una cifra que refleja la magnitud de un síntoma que muchas veces se minimiza o se asume como parte normal del ciclo. Sin embargo, Ortiz señaló que este dolor, cuando es incapacitante, puede ser señal de condiciones como la endometriosis, enfermedad que puede tardar años en diagnosticarse precisamente por la falta de visitas regulares al médico. La consulta anual, incluso en ausencia de molestias, permite identificar riesgos cardiovasculares, metabólicos, alteraciones hormonales y distintos tipos de cáncer, incluidos los de cuello uterino y mama, además de orientar sobre planificación familiar, embarazo, menopausia y prevención de enfermedades de transmisión sexual.
Infecciones urinarias y menopausia: dos alertas silenciosas
Las infecciones urinarias constituyen una de las principales causas de consulta ginecológica en Colombia, asociadas a factores anatómicos y hormonales propios de la mujer. Síntomas como ardor al orinar, necesidad frecuente de ir al baño y molestias pélvicas suelen ser subestimados, lo que puede agravar los diagnósticos. La prevención, según la especialista, pasa por una adecuada hidratación, higiene íntima y, sobre todo, controles médicos periódicos. Por otro lado, la menopausia es descrita como una transición que incluye sofocos, cambios de ánimo y alteraciones del sueño, síntomas que muchas mujeres enfrentan en soledad por falta de información y estigma. La Organización Mundial de la Salud ha promovido el acompañamiento médico y la información clara sobre esta etapa como una medida para mejorar la calidad de vida.
«Muchas mujeres solo visitan al ginecólogo cuando algo les preocupa, pero la consulta anual es clave, incluso sin síntomas. El ginecólogo no solo atiende la salud reproductiva, también puede detectar a tiempo riesgos cardiovasculares, metabólicos, alteraciones hormonales y distintos tipos de cáncer, incluidos el de cuello uterino y el de mama. Además, orienta sobre planificación familiar, cambios durante el embarazo, la menopausia y la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Cuidarse no debería ser una reacción ante la enfermedad, sino un hábito».
Natascha Ortiz, ginecóloga, epidemióloga y vocera de Heel Colombia
El mensaje de la especialista cobra relevancia en un contexto donde la normalización de molestias ginecológicas sigue siendo un obstáculo para la detección temprana de patologías. Desde la conmemoración del Día del Gineco-Obstetra, los expertos insisten en que el autocuidado debe transformarse en un hábito preventivo, no reactivo, para evitar diagnósticos tardíos que comprometan la salud integral de las mujeres colombianas.












