En la madrugada del 1 de abril de 2026, durante los días de Semana Santa, un hallazgo macabro conmocionó al corregimiento de La Floresta, en la zona rural de Ocaña, Norte de Santander, región del Catatumbo. Dos personas, identificadas como Jean Carlos Rangel Vargas y Betsain Carrascal Estevez, fueron encontradas sin vida dentro de un vehículo estacionado al costado de la carretera, con múltiples impactos de bala en sus cuerpos. Las puertas del automotor permanecían abiertas, y en el parabrisas se hallaba una nota escrita en una hoja de cuaderno que señalaba directamente el presunto motivo del doble crimen.
La escena del crimen reveló un ajusticiamiento brutal, con las víctimas presentando varios disparos en distintas partes del cuerpo. La comunidad local reportó el descubrimiento, lo que activó de inmediato un operativo de las autoridades, que procedieron a la inspección técnica de los cadáveres y al levantamiento de evidencias en el lugar. Este suceso se suma a la ola de violencia que azota la zona, caracterizada por frecuentes actos intimidatorios con mensajes dejados en los escenarios de los homicidios.
Violencia persistente en el Catatumbo
La región del Catatumbo, golpeada por la presencia de grupos ilegales como el ELN, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, vive con zozobra constante ante estos episodios de sangre. El reporte oficial, difundido por diarios locales como La Opinión, subraya la necesidad de mayor presencia policial en las áreas rurales para contrarrestar la inseguridad. Las autoridades investigan si se trata de un caso de justicia por mano propia, motivado por las actividades delictivas de las víctimas, según indica el mensaje encontrado.
“Por ladrones, anótelo ahí”
Mensaje dejado en el parabrisas del vehículo
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para identificar a los autores materiales e intelectuales del doble asesinato, y hace un llamado a la ciudadanía para que aporte información con reserva de identidad. La comunidad de La Floresta, temerosa por la escalada de violencia, exige acciones concretas que garanticen su seguridad en medio de un conflicto que no da tregua.











