Dos bandas en Bogotá retuvieron y negociaron traspaso de Diana Ospina antes de liberarla

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Diana Ospina, una mujer que desapareció en Bogotá tras salir de una zona de rumba, habría sido retenida por dos bandas criminales que negociaron su traspaso antes de abandonarla a las afueras de la capital, en la vía a Choachí rumbo al santuario de Guadalupe. Según hipótesis reveladas este martes 24 de febrero por el periodista Melquisedec Torres, basadas en versiones preliminares de la víctima y su familia, Ospina fue interceptada desde el amanecer del domingo hasta la noche del lunes, en un secuestro que inició como un paseo millonario con fines extorsivos.

El calvario comenzó cuando dos sujetos, con la complicidad de taxistas que la transportaban y la siguieron hasta su casa de barrio, la retuvieron sin permitirle bajar del vehículo, insultándola y golpeándola mientras la llevaban hacia el sur de la ciudad y luego al suroccidente durante unas tres horas. El primer grupo, no experto en extorsión, creyó erróneamente que Ospina tenía mucho dinero al leer mal unas cifras bancarias, lo que los convenció de un botín alto, pero al no poder sacarle provecho, la negoció con un segundo grupo de mayor poder que la mantuvo secuestrada por 38 horas en una casa de barrio.

Reconstrucción detallada del secuestro

En esa vivienda, dos hombres la custodiaban bajo las órdenes de un tercero, sin maltratarla físicamente, pero al pasar el día sin obtener más dinero, verificar que las cifras iniciales eran falsas, y ante la difusión mediática de su desaparición junto con la presión de las autoridades, decidieron liberarla llevándola hasta la mencionada vía.

“Estuvo en manos de dos grupos, el que la ataca primero llegando a su casa con la complicidad de dos taxistas, el que la transportaba y el que la siguió hasta allí. Dos sujetos la retienen, no la dejan bajar y se la llevan, insultándola y golpeándola, hacia el sur de la ciudad y luego hacia el sur occidente”

Melquisedec Torres, periodista

“Ese recorrido dura unas 3 horas. Y otro grupo, supuestamente de mayor poder, que la mantiene secuestrada en una casa por unas 38 horas, entre el amanecer del domingo y la noche de lunes. El primer grupo la ‘negocia’ con el segundo porque pensaban que habían retenido a alguien de mucho dinero y no eran ‘expertos’ para sacarle provecho; leyeron mal unas cifras bancarias y se convencieron de que estaban ante un botín bastante alto”

Melquisedec Torres, periodista

“El segundo grupo la mete a una casa de barrio; allí la custodian dos hombres bajo el mando de un tercero. Estos no la maltratan físicamente. Al pasar el día, no poder sacar más dinero, confirmar que la cifra dada por los primeros no era cierta, la difusión mediática de su desaparición y seguramente advirtiendo la presión de autoridades, deciden sacarla de la casa y la llevan hacia la vía a Choachí, subiendo hacia el santuario de Guadalupe”

Melquisedec Torres, periodista

Estas revelaciones surgieron horas después de que se conociera el paradero de Ospina, en una entrevista con su familia que subraya cómo la presión mediática y policial precipitó su abandono. El caso expone la vulnerabilidad en zonas de rumba bogotanas y la dinámica entre grupos delincuenciales inexpertos y más organizados en la capital.

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