En un violento asalto ocurrido la mañana del miércoles 21 de enero de 2026, en el corregimiento de Santo Domingo, entre los municipios de Simití y San Pablo en el sur de Bolívar, Jorge José Galván Turizo, de 37 años y natural de Magangué en el barrio Olaya, y Aldair Bolemo Correa, ambos empleados de una empresa de giros, fueron asesinados a tiros mientras transportaban una suma millonaria de dinero recaudado. Los sujetos armados interceptaron el vehículo de las víctimas, dispararon múltiples veces causándoles varios impactos de bala, y Galván Turizo perdió la vida en el lugar de los hechos, mientras que Correa fue trasladado de urgencia al Hospital Regional San Antonio de Padua en Simití y posteriormente a una clínica en Aguachica, Cesar, donde falleció poco después. El móvil del ataque fue claramente el robo del dinero y otras pertenencias que llevaban consigo.
La Policía y la Fiscalía ya se encuentran investigando el caso, recabando testimonios de posibles testigos y analizando cámaras de seguridad en la zona para identificar a los responsables. La empresa para la que laboraban las víctimas rechazó enfáticamente el hecho y exigió a las autoridades garantías de seguridad para sus trabajadores en rutas rurales, mientras que en Magangué se vive una profunda comoción por esta nueva expresión de violencia en áreas apartadas del departamento.
Otro homicidio sicarial sacude Cartagena esa misma noche
Horas después, en la noche del mismo miércoles 21 de enero de 2026, Heider Alberto Díaz Sánchez, conocido como alias El Chespi y de 33 años, fue asesinado a quemarropa en el barrio El Carmelo de Cartagena, frente a una tienda de esquina. Dos hombres en motocicleta se acercaron al lugar, y el parrillero descendió para dispararle en el pecho y la cabeza, causando su muerte instantánea; la víctima vestía una camiseta negra y pantalón deportivo oscuro. Videos que circulan en redes sociales muestran el cuerpo tendido en el pavimento, lo que ha generado alarma entre los residentes.
Las autoridades no han esclarecido aún los motivos del homicidio, aunque los antecedentes judiciales de Díaz Sánchez, con siete anotaciones por delitos como homicidio, concierto para delinquir, extorsión, lesiones personales, porte ilegal de armas de fuego y daño en bien ajeno, se perfilan como una línea clave de investigación. El CTI de la Fiscalía realizó la inspección técnica en la escena, y las autoridades han anunciado el refuerzo de operativos en sectores críticos de la ciudad. Hasta ese momento, enero de 2026 registraba 21 homicidios en Cartagena, de los cuales 13 corresponden a sicariato, cuatro a riñas o violencia interpersonal, uno a atraco y tres sin esclarecer.
Estos dos brutales ataques, ocurridos en el mismo día en diferentes regiones del país, resaltan la persistente ola de violencia que azota zonas rurales y urbanas, dejando en evidencia la urgencia de medidas efectivas por parte de las fuerzas del orden para proteger a trabajadores y ciudadanos comunes.












