En la madrugada del 6 de febrero de 2026, una creciente súbita del río Lebrija arrasó el corregimiento de Vanegas, en el municipio de Lebrija, Santander, dejando un saldo trágico de dos personas muertas, entre ellas el adulto mayor Antonio Liberos, y once desaparecidas que al parecer fueron arrastradas por las aguas. El desbordamiento, provocado por precipitaciones continuas durante la noche, sorprendió a los habitantes mientras dormían, destruyendo catorce viviendas y dejando damnificadas o afectadas a cincuenta y cuatro familias.
César Castellanos, director de Gestión del Riesgo de Lebrija, reportó la magnitud de la emergencia al describir cómo el río inundó completamente la zona, con casas destruidas, motos enterradas en el lodo y un panorama de total devastación. Edward Sánchez, responsable de la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, enfatizó que nunca se había registrado una inundación de tal magnitud en esta área, lo que complicó las labores de socorro debido a movimientos en masa que afectaron las vías de acceso y provocaron pérdidas adicionales como galpones y animales domésticos.
Testimonios de devastación
Una habitante de Vanegas relató con dolor la pérdida total: todas las casas quedaron destruidas, están sacando las motos enterradas, no quedó nada, nos quedamos sin nada. En tanto, Castellanos detalló la gravedad del suceso en sus declaraciones: se nos presentó una emergencia gravísima, el río Lebrija se salió, nos inundó el corregimiento de Vanegas, tenemos el reporte de 54 familias damnificadas y afectadas, el reporte de 11 personas desaparecidas, al parecer se las llevó el río, y el reporte de 14 viviendas que desaparecieron del mapa, por decirlo de alguna manera.
“No habíamos registrado una inundación de tal magnitud en esta zona”
Edward Sánchez, responsable de la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander
Respuesta institucional y complicaciones viales
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz, anunció que planea sobrevolar la zona para evaluar los daños y coordinar las ayudas necesarias. Sin embargo, las labores de rescate se ven obstaculizadas por el cierre de la vía entre Bucaramanga y Barrancabermeja debido a un deslizamiento de tierra, mientras cuadrillas de maquinaria trabajan intensamente en el restablecimiento de los corredores viales afectados.















