En la madrugada del miércoles 28 de enero, el barrio Gladiador de Malambo, en el Atlántico, fue escenario de una serie de ataques armados coordinados que dejaron un saldo de dos personas muertas y una adolescente herida, todos residentes de la misma vivienda. Las víctimas fatales fueron Jhoandris Joel Valega Púa, de 16 años, y Julieth Paola Camacho López, de 35 años, mientras que Adriana Lucía Ortiz Hernández, de 17 años, resultó herida. Los agresores, identificados como integrantes de la banda criminal Los Costeños, irrumpieron en la casa, secuestraron a los adolescentes y los obligaron a abordar un vehículo negro, para luego ejecutarlos en diferentes puntos: los cuerpos de los jóvenes fueron encontrados en la vía Circunvalar de la Prosperidad, conocida como trocha Villa Berta, y el de Camacho López en una zona enmontada del arroyo San Blas, en el barrio Villa Aida. La primera alerta se registró a las 1:20 de la mañana, y las autoridades, entre ellas la Policía Metropolitana de Barranquilla y el CTI de la Fiscalía Seccional Atlántico, acudieron de inmediato al lugar.
Los ataques se desarrollaron de manera simultánea y planificada, con los hombres armados sacando por la fuerza a Julieth Paola Camacho López de la vivienda y llevándola hasta el arroyo para ejecutarla, mientras que los dos adolescentes fueron montados en el vehículo negro y atacados en la carretera. Las víctimas compartían el domicilio en el barrio Gladiador, donde no se registraban antecedentes penales previos, salvo una anotación en el Sistema de Policía Orientado a la Atención al Ciudadano por un caso de violencia intrafamiliar en el que Camacho López figuraba como denunciante. Esta acción criminal parece dirigida contra el círculo de convivencia en esa vivienda, en medio de un fenómeno en crecimiento de ataques coordinados contra familias en los municipios periféricos del área metropolitana de Barranquilla.
Investigación en curso y vigilancia reforzada
Las autoridades avanzan en las labores investigativas, que incluyen la identificación precisa de los agresores, análisis balístico, inspección de los cadáveres, recolección de testimonios, seguimiento al vehículo negro involucrado y revisión de cámaras de seguridad en la zona. El municipio de Malambo permanece bajo vigilancia reforzada para prevenir nuevos incidentes en esta escalada de violencia.
“Ambos adolescentes fueron obligados a abordar un vehículo y luego atacados en la carretera”
Uno de los investigadores, Policía Metropolitana de Barranquilla
Este triple atentado subraya la creciente amenaza de las bandas criminales en las periferias de Barranquilla, donde las familias se ven atrapadas en disputas que no siempre les incumben directamente, dejando un saldo trágico de dos muertos y una sobreviviente que lucha por su vida, mientras la comunidad exige mayor protección y justicia rápida.















