Dos movimientos telúricos sacudieron la mañana del lunes 14 de septiembre al municipio de Sipí, en el departamento del Chocó, generando una amplia percepción en varias ciudades del Pacífico colombiano y del eje cafetero. De acuerdo con el reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano, el primer sismo, con magnitud de 4,1, se registró a las 9:51 de la mañana, y fue seguido minutos después por un segundo evento telúrico de magnitud 3,7, con una profundidad de 46 kilómetros. Ambos temblores tuvieron su epicentro a solo dos kilómetros del municipio de Nóvita, en cercanías de la cabecera municipal de Sipí.
La actividad sísmica, propia de la dinámica geológica de la región del Pacífico colombiano, fue reportada por la ciudadanía en ciudades como Cali, Pereira, Armenia y Manizales, aunque la mayor concentración de reportes de percepción provino de la zona costera y del occidente del país. El Servicio Geológico Colombiano, como fuente oficial de monitoreo, indicó que la población local y de los municipios aledaños percibió con claridad los dos movimientos, sin que hasta el momento se hayan reportado daños materiales o víctimas. La entidad continúa monitoreando la actividad sísmica en la zona para descartar réplicas de mayor magnitud.
Percepción en el eje cafetero y el suroccidente
En ciudades como Pereira, Armenia y Manizales, los habitantes manifestaron haber sentido el movimiento telúrico, especialmente durante el primer evento, que fue el de mayor magnitud. Aunque la percepción fue más leve en comparación con las localidades cercanas al epicentro, la ocurrencia de dos sismos consecutivos generó inquietud entre la población. Las autoridades de gestión del riesgo en los departamentos del Chocó, Valle del Cauca y Risaralda activaron los protocolos de verificación, sin que se presentaran novedades que requirieran la intervención de los organismos de emergencia.
El segundo sismo, con una profundidad de 46 kilómetros, fue registrado minutos después del primero, lo que llevó a que muchos habitantes de las zonas urbanas y rurales del occidente colombiano se mantuvieran en alerta. Expertos en geología recuerdan que la región del Pacífico colombiano es una de las zonas con mayor actividad sísmica del país debido a la interacción de las placas tectónicas de Nazca y Sudamérica, por lo que la ocurrencia de estos movimientos es considerada un comportamiento habitual del terreno, aunque siempre debe mantenerse la preparación ante eventos de mayor magnitud.










