Dos soldados del Ejército resultaron heridos en un ataque perpetrado por las disidencias de las Farc, específicamente la subestructura Jaime Martínez, en el corregimiento de Timba, municipio de Jamundí, en el Valle del Cauca. El incidente involucró el uso de drones cargados con explosivos contra las tropas militares, seguido de intensos enfrentamientos en la zona, en el marco de las operaciones en curso contra la presencia de estos grupos armados ilegales.
El hecho resalta la creciente sofisticación de las tácticas empleadas por las disidencias, que responden a los operativos militares dirigidos contra alias Iván Mordisco, líder de esta estructura. La región de Timba ha sido declarada por la Defensoría del Pueblo como de alto riesgo para civiles y fuerza pública debido a la fuerte presencia de estos disidentes, lo que ha escalado las tensiones en el área donde continúan los combates.
Transformación del conflicto por el uso de drones
Desde abril de 2024, se han registrado 422 ataques con drones y 935 lanzamientos de granadas por parte de grupos como las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo, afectando a más de 328 personas entre muertos y heridos, con una frecuencia de un ataque cada día y cuatro horas. Autoridades militares y fuentes de inteligencia confirman que esta tecnología ha revolucionado el conflicto armado en Colombia, como se evidenció en un antecedente trágico en agosto de 2025 en Amalfi, Antioquia, donde un dron impactó un helicóptero policial, causando la muerte de 13 uniformados.
Las Fuerzas Militares mantienen operaciones activas para neutralizar a los responsables, mientras la zona permanece en alerta por la persistencia de estos ataques. Según información de Revista Semana, fuentes militares e informes de inteligencia, este tipo de acciones subraya la necesidad de contramedidas urgentes ante la evolución del conflicto.











