En la tarde del domingo 8 de febrero, un violento enfrentamiento entre dos taxistas sacudió el barrio Madelena, en la localidad de Ciudad Bolívar al sur de Bogotá. Uno de ellos, vestido con camisa azul, descendió de su vehículo blandiendo un arma cortopunzante con la que rompió el vidrio del taxi contrario mientras lanzaba insultos, mientras el otro conductor, ataviado con camiseta oscura y sosteniendo una maleta en la mano izquierda y un cuchillo en la derecha, se defendió con golpes y el objeto que portaba.
La riña, originada por motivos aún no esclarecidos entre los conductores de taxis, fue captada en video por vecinos de la zona y rápidamente se viralizó en redes sociales. A plena luz del día y ante la mirada de transeúntes, la pasajera del taxi afectado descendió del vehículo en medio del caos, dejando evidencia de la tensión que se desató en plena vía pública con golpes, insultos y el uso de cuchillos por parte de ambos involucrados.
Alarma por la seguridad en el transporte público
El incidente generó inmediata preocupación entre los residentes y usuarios del servicio de taxis en la capital, avivando cuestionamientos sobre las medidas de seguridad en el sector del transporte. Aunque no se reportaron cifras de heridos ni detenidos en el momento, las imágenes difundidas muestran la gravedad del altercado y resaltan la vulnerabilidad de conductores y pasajeros en entornos urbanos como Ciudad Bolívar.
Autoridades locales aún no han emitido pronunciamientos oficiales sobre el caso, pero el video circulante en plataformas digitales subraya la necesidad de reforzar protocolos para prevenir riñas que escalen a violencia armada en las calles bogotanas, un problema recurrente que afecta la confianza en el transporte público.















