Compartir en redes sociales

Durán sí… o se incendia la casa

Por ESTEBAN JARAMILLO OSORIO

El chico rebelde que revolotea en la Selección Colombia, calienta los medios y agita las redes.

La pregunta es simple, pero explosiva: ¿Debe estar John Jader Durán en la nómina que va al mundial?

Durán es talento puro…con carácter inflamable. Díscolo, conflicto, inestable e inmaduro. Centro de escándalos como aquel de junio de 2025 cuando tomó por la solapa el viejo vestido de su técnico Lorenzo, ante el rechazo de sus compañeros.

Muchos afirman que se cree un Dios. Un dios que hace tres años ganaba un millón de pesos mensuales y hoy factura un millón de dólares en el mismo período.

El ascenso vertiginoso, mareó su cabeza.

Desde aquel incidente en el camerino, quedó marcado. Vetado, para algunos. Como Miguel Borja cuestionado por su precaria relación con el grupo, como el Palomo Uzuriaga, hace años, por la guerra de los carteles de la droga y Sebastián Villa por sus conflictos extradeportivos.

No es la primera vez que se presentan diferencias entre los futbolistas. Martín Palermo y Juan Román Riquelme convivieron en la selección argentina sin dirigirse la palabra.

En Bélgica, Kevin De Bruyne y Thibaut Courtois, protagonizaron un duelo personal por una infidelidad. En España, Gerard Piqué y Sergio Ramos, se distanciaron por diferencias políticas.

Carlos Bilardo y Diego Maradona, chocaron con violencia en un vestuario. El mismo Maradona, confrontó a Daniel Pasarella, en el mundial del 86, por la cintilla de capitán.

La misma razón que distanció a Romario de Edmundo en la selección Brasil y al goleador Zlatan Ibrahimovic, del combinado sueco.

Colombia no fue ajena a estas diferencias. En el mundial del 98, en el preámbulo del fracaso, dos bandos generaron tensiones y fracturas internas. Con dos referentes enfrentados: el Pibe y el Tino. Expulsado este último de la concentración.

Las rivalidades fueron comunes entre los futbolistas famosos. Por celos, robo de protagonismo, favoritismos, traiciones, mujeres, política o dinero.

Siempre hubo fuego bajo la alfombra.

Hoy, por un lugar en el ataque de la selección Colombia, compiten, con puesto fijo, Luis Suárez, John Córdoba, Lucho Díaz y Rafael Santos Borré.

Con preferencias no disimuladas por Cucho Hernández, Yasser Asprilla y Jáminton, por parte de los entrenadores. hay uno o dos lugares disponibles en la lista definitiva.

Pujan por ellos, Luis Muriel, Kevin Serna, Dayro Moreno y, para muchos, Falcao García por su influencia en el grupo.

Gran dilema: la indisciplina, o el gol. La armonía, el talento o la convivencia.

Durán puede ganar partidos, pero también incendiar la casa.

La pregunta siempre en el aire:

¿Lo convocarías?

Columna de opinión

Las opiniones expresadas en las columnas de opinión son de exclusiva responsabilidad de su respectivo autor y no representan la opinión editorial de La Veintitrés.

Sigue leyendo