El gobierno de Estados Unidos descartó oficialmente asumir el mantenimiento y suministro de repuestos de los helicópteros Mi-17 del Ejército de Colombia, dejando la recuperación de la flota en manos de empresas privadas. La decisión fue comunicada a través de la Misión del Ejército estadounidense en Colombia, cuyo jefe de delegación, el teniente coronel Aakar C. Brahmbhatt, informó al Ministerio de Defensa que la opción de un acuerdo mediante Ventas Militares Extranjeras (FMS) fue abandonada en 2024. Según el reporte, la vía de Cartas de Oferta y Aceptación se detuvo luego de que se recibiera información verbal sobre una negociación en curso con un proveedor privado, lo que frustró cualquier posibilidad de un acuerdo bilateral.
Una flota en crisis
La situación de los helicópteros Mi-17, de origen ruso e integrados al Batallón de Aviación N.º 3 de Carga y Transporte de la Brigada de Aviación N.º 25, es crítica. De acuerdo con un análisis del Batallón de Mantenimiento de Aviación N.º 3 fechado el 13 de agosto de 2026, la flota actual está compuesta por 20 unidades, de las cuales solo 6 se encuentran operativas. Otra fuente menciona que podrían ser 8, pero el informe oficial señala 6. De las restantes, 9 están en tierra esperando mantenimiento mayor, 2 fuera de servicio por siniestros, 1 en baja definitiva, 5 retiradas del inventario, 2 en talleres, 11 fuera de servicio bajo conservación y 1 en trámite de desincorporación. La reducción de horas de vuelo ha sido del 46,4% en los últimos tres años, lo que ha limitado severamente la capacidad del Ejército para transporte de tropas, abastecimiento, evacuaciones y operaciones en zonas de difícil acceso.
El fracaso del contrato privado
El abandono de la vía bilateral con Estados Unidos llevó al Ministerio de Defensa a contratar a la empresa Vertol Systems Company por un monto de 32,4 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 104.000 millones de pesos colombianos. Sin embargo, ese contrato terminó en incumplimiento y derivó en investigaciones penales. La Fiscalía colombiana imputó a seis personas, entre ellas el coronel Julián Rincón, exjefe del proyecto, y sostiene que la adjudicación a Vertol Systems respondió a un “acuerdo criminal”. La imposibilidad de contratar directamente con fabricantes rusos, debido a las sanciones internacionales impuestas tras la invasión de Ucrania, ha complicado aún más la situación, pues los helicópteros Mi-17 fueron adquiridos entre 1996 y 2007, con un inventario histórico de 26 unidades, y requieren repuestos y mantenimiento especializado.
Un nuevo proceso de contratación
Ante este panorama, el Ministerio de Defensa prepara una nueva contratación por un valor superior a los 408.000 millones de pesos y un plazo de ocho años, con el objetivo de recuperar la flota. El 18 de septiembre de 2026 se cumple la fecha límite para la recepción de documentación de este proceso. En el mercado se ha identificado a la empresa colombiana Kriegsgott Group S.A.S., dedicada a la representación comercial de proveedores extranjeros del sector defensa y vinculada previamente con la Industria Militar de Colombia, como una de las posibles interesadas. La falta de intervenciones técnicas ha reducido drásticamente la disponibilidad operativa de los helicópteros, que son vitales para las misiones del Ejército en regiones apartadas. La recuperación de la flota se ha convertido en una prioridad estratégica, aunque el camino hacia ella sigue lleno de obstáculos legales, financieros y logísticos.










