La Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia) lanzó una advertencia directa al Gobierno colombiano: Estados Unidos podría imponer aranceles a las exportaciones nacionales si el país no demuestra, antes del próximo 6 de julio, controles efectivos contra el trabajo forzoso en sus cadenas productivas. La alerta fue emitida por María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva del gremio, quien explicó que la administración de Donald Trump está priorizando la lucha contra esta práctica en las cadenas de suministro internacionales, y que Colombia está siendo evaluada bajo la Sección 301 de la normativa comercial estadounidense.
La revisión, que abarca a 60 naciones en total, pone en riesgo el acceso preferencial de productos colombianos al mercado de Estados Unidos, el principal socio comercial del país. Según datos de AmCham Colombia, aproximadamente el 32% del total de las ventas externas de Colombia tienen como destino Estados Unidos, y más de 5 millones de empleos en el territorio nacional dependen del intercambio comercial y las inversiones bilaterales. Lacouture fue enfática al señalar que la imposición de aranceles sería “realmente preocupante porque puede quitarle competitividad a Colombia”.
Plazo límite y acciones requeridas
La fecha límite para que Colombia presente acciones contundentes es el 6 de julio de 2024. “Colombia tiene hasta el 6 de julio para presentar acciones contundentes que le permita a Estados Unidos entender que Colombia tiene controles frente al trabajo forzoso”, afirmó Lacouture. La dirigente gremial reclamó, además, la expedición de un decreto que restrinja la importación de materias primas o productos asociados al trabajo forzoso, una medida que considera clave para demostrar compromiso real en la materia.
La revisión se articula en la Sección 301 de la normativa comercial de EE. UU., un mecanismo que permite al país norteamericano imponer sanciones comerciales si se confirman deficiencias en el control del trabajo forzoso. Un aspecto crítico es que, si un producto colombiano utiliza insumos de un país bajo sospecha por esta práctica, podría perder su acceso preferencial al mercado estadounidense, afectando directamente la competitividad de las exportaciones nacionales.
“Estados Unidos puede establecer unos aranceles a exportaciones de ciertos productos colombianos. Eso sería realmente preocupante porque puede quitarle competitividad a Colombia”
María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia
Instituciones clave y hoja de ruta
Para cumplir con los estándares internacionales de trazabilidad, Lacouture señaló que instituciones como el ICA, Invima y la Dian son fundamentales. La eficiencia en los procesos de exportación también debe mejorar para reducir el denominado “costo país”, que encarece las operaciones comerciales. En este contexto, AmCham Colombia diseñó una hoja de ruta 2026-2030 para robustecer las relaciones bilaterales y gestionar nuevas oportunidades, buscando anticiparse a los desafíos que plantea la revisión estadounidense.
La advertencia de AmCham Colombia llega en un momento crucial para la economía nacional, que depende en gran medida del comercio con Estados Unidos. El plazo del 6 de julio se presenta como una ventana de oportunidad para que el Gobierno colombiano demuestre avances concretos en la lucha contra el trabajo forzoso, evitando así medidas que podrían tener un impacto significativo en la competitividad y el empleo en el país.












