EE.UU. captura a Maduro en Venezuela; experto advierte riesgos en frontera con Colombia

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En un audaz ataque militar ejecutado en la madrugada del 3 de enero, Estados Unidos capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro, marcando el fin de la dictadura en Venezuela y generando ondas de choque en la región. La operación, centrada en territorio venezolano, pone fin a años de tensiones y abre interrogantes sobre el impacto inmediato en Colombia, particularmente en la zona fronteriza compartida, donde grupos armados como el ELN han actuado como aliados clave de Maduro, facilitando el crimen transnacional y bloqueando el avance de las fuerzas militares colombianas.

Expertos en geopolítica destacan cómo esta captura altera el equilibrio regional, con Colombia absorbiendo directamente las consecuencias de la crisis venezolana. Más de 2,8 millones de venezolanos residen en territorio colombiano, muchos habiendo llegado por la única ruta terrestre hacia los Andes y el cono sur, lo que ha transformado una crisis humanitaria en un desafío de seguridad nacional. Informes previos revelan la presencia de cabecillas del Tren de Aragua capturados en ciudades como Bogotá y Medellín, nodos estratégicos infiltrados por estructuras criminales transnacionales vinculadas al régimen de Maduro.

La frontera como epicentro de tensiones

En la zona fronteriza venezolano-colombiana, el ELN mantiene una masiva presencia para bloquear cualquier avance militar de Colombia y coordinaciones con Estados Unidos, respondiendo a un diseño táctico que evita la presencia estatal en las periferias durante los últimos meses. Juan Camilo Ubaque, experto en geopolítica, advierte sobre los riesgos emergentes: “Allí se observa una estrategia de bloqueo institucional dirigida por el ELN. Este grupo actúa como un actor binacional instrumentalizado para impedir el avance de las Fuerzas Militares de Colombia y cualquier coordinación operativa con los Estados Unidos. La persistencia de esta ofensiva durante los últimos meses responde a un diseño táctico para evitar la presencia del Estado en las periferias”.

“Al ser la única ruta terrestre hacia los Andes y el cono sur. Lo que inició como una crisis humanitaria ha mutado en un desafío de seguridad nacional, permitiendo la infiltración de estructuras de crimen transnacional en nodos estratégicos como Bogotá y Medellín. Ahora, desde la óptica de la geopolítica atlantista, Colombia se posiciona como el ‘alfil’ estratégico de Estados Unidos, lo que eleva el riesgo de fricción directa ante un posible cerco militar que Venezuela intenta evitar a toda costa”.

Juan Camilo Ubaque, experto en geopolítica

Ubaque también señala la amenaza de una guerra civil transnacional, con Venezuela replicando modelos de milicias como las islámicas de Irán a través de las Milicias Bolivarianas, diseñadas para una guerra híbrida y asimétrica que ataca centros económicos, activos energéticos de gas y petróleo, y extiende la subversión hacia Colombia. Con el colapso del orden en Caracas, el riesgo de células insurgentes urbanas se automatiza entre los migrantes venezolanos en Colombia.

“La inteligencia estratégica sugiere la proximidad de una guerra civil de carácter transnacional. Venezuela ha replicado el modelo de las milicias islámicas de Irán, institucionalizando un paramilitarismo a través de las Milicias Bolivarianas para ejecutar una guerra híbrida y asimétrica. Estos grupos están diseñados para operar en centros de poder económico y activos energéticos (gas y petróleo), pero también para extender la subversión hacia Colombia”.

Juan Camilo Ubaque, experto en geopolítica

“Con más de 2,8 millones de venezolanos en territorio colombiano, el riesgo de automatización de células de insurgencia urbana se convierte en una amenaza latente ante el colapso del orden institucional en Caracas”.

Juan Camilo Ubaque, experto en geopolítica

Frente a esta vulnerabilidad crítica, donde Colombia importa desestabilización fronteriza y violencia a través de la migración instrumentalizada, Ubaque urge alerta máxima ante posibles represalias bajo un “Estado de Conmoción Exterior” venezolano. Recomienda fortalecer la presencia militar colombiana en la frontera para contener amenazas binacionales del ELN, Tren de Aragua y Milicias Bolivarianas que ignoran las soberanías y atentan contra la institucionalidad.

“Colombia se encuentra, por tanto, en una vulnerabilidad crítica al absorber directamente las crisis exportadas: desde la desestabilización fronteriza hasta la instrumentalización violenta de la migración. Ante la potencial caída de la dictadura venezolana y el despliegue del ‘Estado de Conmoción Exterior’, se prevén represalias contra la soberanía colombiana. Es imperativo mantener la alerta máxima para contener una amenaza que, mediante fuerzas y grupos binacionales, pretende ignorar las fronteras nacionales y golpear la institucionalidad”.

Juan Camilo Ubaque, experto en geopolítica

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