El gobierno de Estados Unidos llevó a cabo una intervención militar en Venezuela, con ataques selectivos a bases militares que culminaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, quien fue trasladado de inmediato a Nueva York para enfrentar la justicia. Esta operación, ejecutada por uniformados altamente entrenados, evitó un segundo ataque y permitió al país norteamericano asumir un control temporal del territorio venezolano hasta garantizar una transición segura. Desde Colombia, el presidente del Senado, Lidio García Turbay, respaldó la acción al enfatizar la necesidad de restaurar la democracia en la nación vecina, expresando su esperanza en que pronto se celebren elecciones libres.
La intervención responde al largo historial de violaciones a los derechos fundamentales, el irrespeto a la voluntad popular y el deterioro de las instituciones democráticas bajo el régimen de Maduro, que ha sumido a la población venezolana en años de violencia e incertidumbre. En Venezuela, las reacciones son mixtas, con sectores que celebran el fin de la dictadura y otros que manifiestan molestia por la injerencia externa, mientras el mundo observa con atención este giro histórico.
Respaldo desde el Congreso colombiano
Lidio García Turbay, presidente del Senado de Colombia, se pronunció sobre los oscuros años vividos por Venezuela y reiteró el compromiso con los principios democráticos, confiando en que el pueblo vecino reconstruya una democracia sólida que impulse el desarrollo, la prosperidad y la paz. Por su parte, la senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia defendió la actuación estadounidense, argumentando que el régimen de Maduro había violado sistemáticamente la Carta de las Naciones Unidas, erosionando el orden jurídico internacional que ahora algunos invocan de manera selectiva.
“Los últimos años han sido una página oscura en la historia de Venezuela, marcada por el desconocimiento de los derechos fundamentales, el irrespeto a la voluntad popular y el deterioro de las instituciones democráticas”
Lidio García Turbay, presidente del Senado de Colombia
“Reiteramos nuestro compromiso con los principios democráticos y confiamos en que el pueblo venezolano reconstruya una democracia limpia, sólida y duradera, que impulse el desarrollo, la prosperidad y la paz”
Lidio García Turbay, presidente del Senado de Colombia
“Algunos sectores han cuestionado la actuación de los Estados Unidos, argumentando que constituye una vulneración de la Carta de las Naciones Unidas. Sin embargo, el régimen de Maduro ha violado de manera sistemática y prolongada los principios esenciales de esa misma Carta, erosionando desde hace años el orden jurídico internacional que hoy se invoca de forma selectiva”
Paloma Valencia, senadora y precandidata presidencial
Planes de Trump para la transición
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país dirigirá Venezuela temporalmente para asegurar una transición juiciosa y evitar que otro líder perjudique al pueblo, recordando décadas de sufrimiento. Además, reveló planes para que las grandes compañías petroleras estadounidenses inviertan miles de millones en la reparación de la infraestructura gravemente dañada, especialmente la petrolera, con el fin de generar ingresos para el país. Trump también advirtió sobre la amenaza que representaba el régimen venezolano para la democracia colombiana y las elecciones de 2026, aludiendo al narcotráfico que afecta a la región.
“Vamos a dirigir el país hasta que podamos hacer una transición segura, apropiada y juiciosa. No podemos arriesgarnos a que otra persona tome el control de Venezuela que no tenga en cuenta el bien del pueblo venezolano. Hemos tenido décadas de eso. No vamos a permitir que eso suceda”
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
“Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la infraestructura gravemente dañada, la infraestructura petrolera, y comiencen a generar dinero para el país”
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Esta intervención marca un punto de inflexión para Venezuela y sus vecinos, con Colombia atenta a los desarrollos que podrían estabilizar la frontera y fortalecer la democracia en la región, mientras se espera que la transición avance hacia elecciones libres y una reconstrucción económica liderada por inversiones estratégicas.

















