EE.UU. derroca a Maduro en Caracas: incertidumbre en importaciones de gas y petróleo a Colombia

Compartir en redes sociales

El 3 de enero de 2026, un ataque militar liderado por Estados Unidos, bajo la confirmación del presidente Donald Trump, derrocó al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela mediante la Operación Resolución Absoluta, que incluyó bombardeos en Caracas y la captura de Maduro junto a su esposa Cilia Flores por fuerzas élite norteamericanas. Maduro fue trasladado en el buque USS Iwo Jima hacia territorio estadounidense, dejando un vacío de poder que genera profunda incertidumbre energética y comercial para Colombia, especialmente en el suministro de gasolina, gas, petróleo e importaciones de hidrocarburos. El gobierno del presidente Gustavo Petro había anunciado posibles asociaciones con Venezuela, pero la crisis política post-caída del régimen suspende proyectos bilaterales y reaviva debates sobre sanciones internacionales y gobernanza.

El comercio bilateral entre Colombia y Venezuela mostró un crecimiento del 8,3% en los primeros nueve meses de 2025, aunque las exportaciones venezolanas hacia Colombia descendieron un 19,5%. La producción petrolera colombiana cayó a 780.000 barriles diarios a finales de 2025, comparado con un millón en 2015, mientras sus reservas alcanzan solo para ocho años. En contraste, Venezuela posee reservas para 800 años, con una producción de 1.132.000 barriles diarios en octubre de 2025 y proyecciones de 1.500.000 al fin de 2026, aunque el 80% de sus capacidades quedaron destruidas en el ataque. Estos datos, provenientes de fuentes como Colprensa, Reuters, EFE y el Ministerio de Comercio de Colombia, subrayan la dependencia regional y los riesgos ante la reactivación comercial iniciada en septiembre de 2022, frenada previamente por sanciones internacionales que impedían la importación de gas venezolano y la adquisición de Monómeros por parte de Ecopetrol y PDVSA.

Expertos llaman a la cautela en medio de la transición

Analistas como José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda de Colombia y rector de la Universidad EIA, advierten que la adquisición de Monómeros, un activo estratégico para el agro colombiano, enfrenta altos riesgos de gobernanza, litigios y reputación en este contexto de incertidumbre política. Restrepo enfatiza la necesidad de reglas claras, blindaje jurídico y una administración profesional antes de cualquier compra, recordando que hacerlo en medio de la transición suele resultar costoso para el Estado.

“Monómeros es un activo estratégico para el agro colombiano, pero sigue expuesto a riesgos altos de gobernanza, litigios y reputación para el país hoy. Antes de pensar en comprar, hay que asegurar reglas claras, blindaje jurídico y una estructura de administración profesional y tener certeza de la forma de adquirirla. Comprar en medio de incertidumbre política y regulatoria suele terminar siendo costoso para el Estado. Mal momento por ahora”

José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda de Colombia y rector de la Universidad EIA

Otros expertos coinciden en la prudencia. Mónica de Greiff, expresidenta de la Junta Directiva de Ecopetrol, sostiene que no es viable importar gas venezolano ni avanzar en la adquisición de Monómeros. Juan Camilo Restrepo, también exministro de Hacienda, describe el negocio de Monómeros como un favor del presidente Petro a Maduro, similar a la importación de gas, y duda de su viabilidad actual. Felipe Campos, economista y gerente de Inversión y Estrategia en Alianza Valores y Fiduciaria, destaca las vastas reservas venezolanas.

“no es viable importar gas venezolano ni avanzar en la adquisición de Monómeros”

Mónica de Greiff, expresidenta de la Junta Directiva de Ecopetrol

“el negocio de Monómeros es malo y estaba planteado básicamente como un favor de Petro a Maduro; igual la importación de gas. No creo que ahora puedan hacerse ambos negocios”

Juan Camilo Restrepo, exministro de Hacienda

Restrepo insiste en que Colombia evalúe opciones venezolanas como complemento, no sustituto, de su estrategia interna, urgiendo la exploración no convencional o fracking de gas. Señala que estamos en el inicio de la transición, prematuro para hablar de sanciones, gobernanza o protección del patrimonio de Ecopetrol, y que los precios de la gasolina en el corto plazo dependen más de políticas internas y mercados internacionales que de Venezuela. “La experiencia regional muestra que la cautela bien informada es mejor que el entusiasmo apresurado”, afirma, rematando con el refrán “no por madrugar amanece más temprano”.

“Colombia debe evaluar esa opción como complemento, no como sustituto de su estrategia interna. Es urgente permitir la exploración no convencional o fracking de gas urgentemente”

José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda de Colombia y rector de la Universidad EIA

La caída del régimen altera dinámicas bilaterales, con riesgos altos para proyectos entre Ecopetrol y PDVSA, posible recuperación de la producción venezolana y oportunidades futuras en inversiones colombianas en alimentos y medicamentos si se consolida la democracia. Un comercio gradual dependerá de la estabilidad institucional en Venezuela, mientras Colombia enfrenta la necesidad imperiosa de fortalecer su exploración energética interna.

Sigue leyendo