En una ceremonia realizada el viernes 6 de febrero en el Fuerte Militar de Tolemaida, el Gobierno de Estados Unidos entregó al Ejército Nacional de Colombia once vehículos blindados ASV M1117 Guardián, fortaleciendo así las capacidades operativas de las tropas colombianas. El acto contó con la presencia del comandante general del Ejército, Royer Gómez, y John McNamara, encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, quienes firmaron las actas de incorporación y participaron en un acto religioso de bendición. Esta entrega se produce días después de la reunión entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, en un gesto de cooperación bilateral en materia de defensa y seguridad.
Los vehículos, diseñados para patrullaje, escolta y control territorial en zonas críticas como Catatumbo, Arauca, Nariño, Bajo Cauca antioqueño, Cauca, sur del Valle del Cauca, sur de Córdoba, sur de Bolívar y Magdalena Medio, responden a la necesidad de recuperar capacidades perdidas tras ataques en áreas como El Plateado en Cauca. Estos blindados 4×4 cuentan con blindaje multicapa, torreta de 360 grados, ametralladora calibre .50 mm, lanzagranadas Mk-19 de 40 mm y sistemas de visión diurna y nocturna, ofreciendo protección contra minas e improvisados explosivos (IED), además de alcanzar una velocidad máxima de 100 km/h.
Cooperación histórica y despliegue futuro
Esta transferencia forma parte del Programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF) a través de la Carta de Oferta y Aceptación CO-B-VHN iniciada en 2020, y representa la última entrega similar del año tras una en 2024. Hasta ahora, Estados Unidos ha donado un total de 145 vehículos de este tipo, con 55 más pendientes en territorio estadounidense. La puesta a punto inicial corre por cuenta de técnicos estadounidenses, mientras que el mantenimiento periódico lo asumirán los Batallones de Mantenimiento del Ejército, con inspecciones semestrales y anuales, además de unidades móviles, incluyendo la recuperación de equipos dañados en El Plateado bajo protocolos bilaterales.
El evento marca uno de los últimos actos oficiales de John McNamara en Colombia y se aceleró tras la reunión en la Casa Blanca entre Petro y Trump, donde también se solicitaron helicópteros Black Hawk para la Policía Nacional. Esta donación no solo reafirma el compromiso bilateral en seguridad, sino que equipa mejor a las fuerzas colombianas para enfrentar desafíos en regiones de alta conflictividad, consolidando la alianza estratégica entre ambos países.















