La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, conocida como Ofac y adscrita al Departamento del Tesoro, retiró de su lista de sancionados a más de 70 personas y empresas colombianas que estaban vinculadas a presuntos nexos con el narcotráfico y el lavado de activos. En total, el organismo eliminó 73 personas y compañías únicas, aunque el documento oficial suma 114 registros porque incorpora alias, denominaciones anteriores y nombres alternativos de varios de los afectados. Entre los nombres de mayor relevancia figuran Luis Antonio Hernández Zea, alias el Capitán, y Francisco Javier Zuluaga Lindo, alias Gordo Lindo, junto con un importante grupo de firmas asociadas a sus estructuras empresariales.
La medida fue anunciada como parte de una actualización oficial del listado que administra la Ofac, entidad encargada de aplicar las sanciones económicas del gobierno estadounidense. El retiro implica que estas personas y compañías dejan de estar bloqueadas para realizar transacciones con el sistema financiero de Estados Unidos y quedan fuera de los registros de vigilancia especial del Departamento del Tesoro. Además de Hernández Zea y Zuluaga Lindo, la actualización cobija a un amplio espectro de organizaciones, entre las que se destacan el Grupo Falcón, Taxi Aéreo Antioqueño (TAN), Agroganadera Los Santos, Hostería Llanogrande, Sociedad Superdeportes, Aeroatlántico e Intercontinental de Financiación Aérea, esta última ligada directamente a la red de firmas de aviación del propio alias el Capitán.
Contexto de los retirados
El caso de Luis Antonio Hernández Zea, conocido en el mundo empresarial por su vinculación con el sector aeronáutico, había sido incluido en la lista de la Ofac por presuntos nexos con estructuras dedicadas al narcotráfico y al lavado de activos a través de compañías de transporte aéreo. Por su parte, Francisco Javier Zuluaga Lindo, Gordo Lindo, es una figura histórica del cartel del Norte del Valle que fue extraditado a Estados Unidos y posteriormente regresó a Colombia; de hecho, en marzo de 2026 la Procuraduría formuló cargos contra funcionarios del Inpec por las circunstancias de su liberación, un episodio que mantiene vigente la controversia judicial alrededor de su nombre. La salida de estos personajes del listado estadounidense no implica, sin embargo, un pronunciamiento sobre su inocencia, sino que obedece a la actualización periódica que realiza el organismo con base en sus propios criterios de revisión.
El alcance de la decisión resulta significativo para el entramado empresarial colombiano, pues varias de las compañías retiradas habían quedado atrapadas en la misma red de sanciones que afectó a Hernández Zea. Aeroatlántico e Intercontinental de Financiación Aérea, por ejemplo, aparecían como parte de su estructura societaria, mientras que otras firmas estaban vinculadas a diferentes investigaciones por lavado de activos. Con la actualización, estas organizaciones recuperan la posibilidad de operar con contrapartes estadounidenses y quedan habilitadas para acceder al sistema financiero internacional, un alivio que podría tener efectos concretos sobre su operación comercial y su relación con bancos y proveedores.
Resulta pertinente aclarar que esta actualización de la Ofac no incluyó al expresidente Gustavo Petro, a la ex primera dama Verónica Alcocer ni al exministro del Interior Armando Benedetti, quienes permanecen en el listado del Departamento de Estado de Estados Unidos. Esa distinción subraya que la medida se concentró exclusivamente en un grupo de personas y empresas que habían sido señaladas por sus presuntos vínculos con el narcotráfico y el lavado de activos, sin que ello modifique la situación de otros colombianos que siguen siendo objeto de sanciones por parte del gobierno norteamericano. La decisión deja abierta la puerta a nuevas revisiones en el futuro y, por ahora, representa un giro relevante para quienes durante años vivieron bajo el peso de las restricciones financieras impuestas desde Washington.










