El uso del efectivo en las transacciones habituales de los colombianos ha experimentado una reducción significativa en la última década. Según el más reciente informe del Banco de la República y datos analizados por Redeban, la participación del dinero físico en el valor de las operaciones diarias cayó del 89 % en 2014 al 65 % al cierre de 2026. Esto representa un descenso de 26 puntos porcentuales en valor desembolsado y de 23 puntos en el número de transacciones, en medio de una acelerada adopción de medios de pago digitales como las transferencias electrónicas y el sistema de pagos inmediatos Bre-B, que opera de manera masiva desde octubre de 2025.
El presidente de Redeban, Andrés Felipe Duque, explicó que la tendencia es clara y que la meta es seguir reduciendo esa cifra. “Hoy estamos en el 65 % de uso de efectivo. Colombia había estado por los lados del 80 %, incluso alrededor del 78 %, y el último informe del Banco de la República lo ubica en el 65 %”, señaló Duque, quien agregó que “la expectativa es llevar esa participación hacia el 50 %”. La caída no es homogénea en todo el país y presenta marcadas diferencias por sectores económicos, estratos sociales y ciudades. Mientras que en los estratos más altos el efectivo representa apenas el 27 % de las operaciones y el 31 % del valor, en el estrato 1 sigue siendo el rey: concentra el 80 % de las transacciones y el 81 % del monto desembolsado.
Bre-B y las transferencias ganan terreno en comercios y hogares
El crecimiento de las transferencias electrónicas y de los pagos inmediatos ha sido el principal motor de esta transformación. Entre 2023 y 2026, sectores como el de los taxis registraron un aumento de 12 puntos porcentuales en el uso de transferencias; los restaurantes, 11 puntos; las tiendas de barrio, 9 puntos; y los minimercados, 8 puntos. En el comercio minorista, la proporción de establecimientos que recibían principalmente transferencias pasó del 9 % al 14 % en operaciones y del 8 % al 13 % en monto. En contraste, aunque el 85 % de los comercios aún recibe efectivo, la cifra ha cedido terreno frente al 89 % de 2023.
El sistema Bre-B, que permite transferencias inmediatas entre cuentas, mostró un crecimiento explosivo entre junio y agosto de 2026. En ese periodo se activaron 74.935 nuevas llaves, un aumento del 77,2 %, para un total de 161.468 llaves activas. Se movilizaron 3,2 billones de pesos en 53,4 millones de operaciones. Por categorías, el 54,7 % de los pagos con Bre-B se destinó a comida y bebidas, el 20,3 % a servicios y el 16,6 % a tiendas. Bogotá lidera en valor movilizado con 600.852 millones de pesos, seguida por Cali con 42.884 millones, Barranquilla con 39.701 millones, Medellín con 32.988 millones y Soacha con 32.261 millones.
Los billetes no desaparecen: crece su uso como reserva de valor
A pesar de la caída en los pagos, la cantidad de billetes en circulación sigue aumentando. Al cierre de 2026, había 4.207 millones de billetes en el país, equivalentes a 170,2 billones de pesos a precios constantes de 2025, lo que representa un crecimiento real del 6,6 % frente al año anterior. La relación entre el efectivo en manos del sector real y el PIB se ubicó en 8,4 %. Esto se explica porque el dinero físico no solo se usa para compras diarias, sino también como reserva de liquidez y depósito de valor, especialmente en contextos de incertidumbre económica. Los billetes de alta denominación concentran el valor: los de 100.000 y 50.000 pesos representan el 92 % del valor circulante, con participaciones del 51 % y 41 %, respectivamente.
El comportamiento por tipo de usuario también revela contrastes. Las empresas realizan el 87 % del valor de las transferencias electrónicas tradicionales, mientras que el 95 % de las transferencias hechas por personas naturales no supera los 50 millones de pesos. Los valores promedio por operación varían según el medio: las billeteras digitales promedian 63.000 pesos por transacción; las tarjetas débito, 89.000 pesos; las transferencias inmediatas, 132.000 pesos; las tarjetas de crédito, 170.000 pesos; y las transferencias interbancarias, 898.000 pesos.
“Hoy estamos en el 65 % de uso de efectivo. Colombia había estado por los lados del 80 %, incluso alrededor del 78 %, y el último informe del Banco de la República lo ubica en el 65 %. La expectativa es llevar esa participación hacia el 50 %”.
Andrés Felipe Duque, presidente de Redeban
Las ciudades con mayores reducciones en el uso de efectivo son Bogotá, Barranquilla y Cali, donde la infraestructura digital y la penetración de servicios financieros han facilitado el cambio de hábitos. Sin embargo, el efectivo sigue siendo el medio de pago más usado a nivel nacional a pesar de la caída, y los expertos anticipan que, si bien la tendencia es descendente, la transición hacia una economía sin efectivo será gradual y desigual, marcada por las brechas de acceso digital y las preferencias de los distintos sectores de la población.










