Horas antes de que Abelardo de la Espriella asumiera la Presidencia de Colombia, un fuerte cruce de acusaciones sacudió el Congreso. El senador y presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, arremetió sin reservas contra su homólogo Iván Cepeda, del Pacto Histórico, a quien calificó de ser “más guerrillero que Gustavo Petro”. La furibunda declaración se produjo después de que el senador del Pacto Histórico desconociera abiertamente el mandato del nuevo jefe de Estado y anunciara un plan de desobediencia civil a nivel nacional.
La chispa que encendió la polémica fue un discurso de Iván Cepeda en Barranquilla, donde lideró movilizaciones sociales contra la llegada de De la Espriella a la Casa de Nariño. En su intervención, el congresista del Pacto Histórico fue contundente al afirmar que “no permitiremos un nuevo genocidio en Colombia” y que la “desobediencia civil pacífica, que hoy comienza a expresarse con las concentraciones de Barranquilla, Cali y Bogotá, constituye una respuesta democrática frente a lo que consideramos una grave amenaza contra la democracia”. Además, Iván Cepeda anunció la creación formal de un gabinete de oposición y vinculó su estrategia a un objetivo medible: fortalecerse en el poder local para disputar la Presidencia en 2027.
La reacción de Efraín Cepeda no se hizo esperar. En declaraciones a la prensa nacional, el presidente del Partido Conservador cuestionó duramente la coherencia política de su colega. “Si a Abelardo de la Espriella es presidente o no es presidente, entonces él dice que no lo reconoce como presidente; pero a renglón seguido dice que crea un gabinete de oposición al presidente de la República. Por favor, esa falta de congruencia, una vergüenza”, criticó. Pero fue más allá al relacionar la postura del senador del Pacto Histórico con la fallida política de seguridad del gobierno saliente. “El tema de la seguridad no es menor. La paz total fue el embeleco para proteger a los grupos armados y que votaran por Iván Cepeda. Es más guerrillero que Gustavo Petro. Y votaron por él, pero no les alcanzó. La voluntad del pueblo colombiano es más grande”, sentenció Efraín Cepeda, quien también aseguró que su contraparte defendía que “acabar con la extorsión es la mejor reforma tributaria” en medio de una crisis que azota a tenderos y comerciantes.
La estrategia de la oposición anticipada
Mientras Efraín Cepeda disparaba críticas, Iván Cepeda delineaba un plan que busca capitalizar el descontento social. En su discurso, el senador del Pacto Histórico advirtió que el nuevo gobierno de De la Espriella trae “escondido” un modelo de estados de excepción y una doctrina de “persecución, represión y terror”. Por ello, prometió que su sector responderá “pacífica y enérgicamente en todo el país ante el primer acto que consideren que vulnere la vida y los derechos de la gente”. En un tono de anticipación electoral, Iván Cepeda se definió a sí mismo como parte de “un gobierno en construcción”, afirmando que su movimiento se prepara “desde ya para ganar el poder local en 2027”. El escenario, a pocas horas de la posesión presidencial, deja al país expectante ante un gobierno que inicia entre fuertes tensiones y una oposición que promete no dar tregua desde las calles y los escaños del Congreso.










