En la madrugada del domingo 8 de marzo de 2026, el Ejército Nacional, en un operativo conjunto con la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la Policía, bombardeó a medianoche un campamento de la disidencia del Estado Mayor Central (EMC) de las Farc en la zona rural de Ituango, Antioquia, seguido de un asalto aéreo que resultó en la muerte de siete presuntos guerrilleros, incluido el cabecilla del frente 18, Erlinson Echavarría Escobar, alias Ramiro, considerado un objetivo de alto valor. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, y el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López, lideraron la acción destinada a neutralizar la estructura criminal, mientras la exviceministra de Defensa, Daniela Gómez Rivas, destacó su relevancia.
Entre las víctimas fatales se encontraba alias Ramiro, de 46 años y con 20 años en estructuras criminales, quien ingresó al frente 18 en 2003 y escaló posiciones hasta convertirse en cabecilla de escuadra, comandante de compañía mixta financiera y máximo líder entre 2017 y 2018. Este hombre, descrito por fuentes de inteligencia como un «camaleón» por su capacidad de adaptarse a grupos y cambiar de bando, pasando de alias Calarcá a alinearse con la facción de Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, era responsable de ataques contra la fuerza pública, secuestros, desplazamientos forzados, homicidios selectivos, narcotráfico, minería ilegal, reclutamiento de menores, asesinatos de líderes sociales y confinamientos en municipios como Anorí, Briceño e Ituango, donde ejercía fuerte influencia. Una mujer herida en el ataque, identificada como su hermana y aún en confirmación de identidad, recibe atención médica.
Éxito confirmado en la operación
Este bombardeo, el tercero del año y el décimo sexto desde el inicio de la presidencia de Gustavo Petro, desarticuló el frente 18, que mantenía enfrentamientos con el frente 36 y operaba bajo el mando de Iván Mordisco. A diferencia de acciones previas en Guaviare y Amazonas donde los cabecillas sobrevivieron, aquí se confirmó la muerte del objetivo principal, lo que representa un logro significativo. En lo que va de enero a marzo, las operaciones militares han dejado 33 presuntos integrantes muertos en combate, 1.590 neutralizados en total y más de 1.300 capturados.
«uno tal vez de los bombardeos más exitosos que ha tenido el Gobierno»
Daniela Gómez Rivas, exviceministra de Defensa
«Es de los viejos a diferencia del comandante del frente 36, que es un hombre joven que entró al grupo de las disidencias, no venía de las Farc antiguas»
Daniela Gómez Rivas, exviceministra de Defensa
La operación subraya el compromiso de las Fuerzas Militares por desmantelar las disidencias EMC, responsables de una cadena de violencia en el suroccidente antioqueño, y abre paso a la consolidación de la seguridad en regiones históricamente azotadas por el conflicto armado.











