El Ejército Nacional de Colombia logró un importante golpe contra las capacidades tecnológicas de grupos armados ilegales al incautar dos sistemas antidrones portátiles Hunter SHH100 en poder de las disidencias de las Farc al mando del alias Iván Mordisco, en zona rural del departamento del Cauca, y un Skyfend CUAS Spoofer en manos del ELN, durante un operativo simultáneo realizado el jueves 5 de febrero de 2026 en los municipios de Tibú y El Tarra, en la región del Catatumbo, Norte de Santander. Estas acciones militares, desarrolladas en campamentos y zonas rurales estratégicas, forman parte de la respuesta a un aumento en el empleo de tecnología avanzada por parte de estos grupos para contrarrestar operaciones aéreas estatales, tendencia que se intensificó a lo largo de 2025.
En el Catatumbo, el operativo resultó en la neutralización de diez miembros del ELN y el decomiso de un arsenal significativo que incluía quince fusiles, cinco armas cortas, más de dos mil cartuchos de diferentes calibres, doscientos cinco kilos de explosivos y doscientas dos granadas, además del inhibidor Skyfend CUAS Spoofer. En Cauca, los dos Hunter SHH100 fueron hallados junto a material de guerra destinado al soporte logístico en corredores rurales. Estos equipos chinos, fabricados por Skyfend Technology en el caso del Hunter —con pantalla táctil de 3,5 pulgadas y resolución de 1280 x 720 píxeles— y el Spoofer como inhibidor portátil que monitorea el espectro de radiofrecuencia y simula emisiones GNSS para inducir errores de navegación y redirección de drones, poseen capacidades avanzadas: el Hunter ofrece detección omnidireccional hasta dos mil metros e interferencia hasta tres mil metros, bloqueando enlaces de control y navegación.
Tecnología militar en manos ilegales
Los números de serie de los Hunter SHH100 incautados corresponden a equipos originalmente vendidos a Colombia y empleados en cantidades limitadas por el Ejército, la Policía Nacional y la Presidencia de la República, lo que revela un preocupante desvío hacia grupos ilegales para interferir las operaciones con drones de las fuerzas estatales. Según una fuente consultada por los investigadores, estos sistemas “generan una señal que hace que el operador le refleje la ubicación del drone en otro punto. Entonces lo desorienta”, desestabilizando así las misiones aéreas militares.
“genera una señal que hace que el operador le refleje la ubicación del drone en otro punto. Entonces lo desorienta”
Fuente consultada por los investigadores
Estos decomisos no solo debilitan las estructuras logísticas de las disidencias de las Farc y el ELN, sino que también exponen la sofisticación creciente de sus arsenales tecnológicos, adquiridos para contrarrestar la superioridad aérea del Estado en zonas de conflicto como Cauca y Catatumbo, donde los campamentos servían de base para operaciones en corredores rurales clave.















