La Brigada 11 del Ejército Nacional, con el apoyo de un equipo especializado en explosivos, detección y eliminación de artefactos (EXDE) y un canino experto en la detección de explosivos, localizó y destruyó de manera controlada cuatro minas antipersonales atribuidas al frente Capitán Mauricio del ELN en el corregimiento de Liberia Charcón, municipio de Anorí, Antioquia. Estas minas improvisadas representaban una amenaza directa para la población civil y la Fuerza Pública en una zona rural de alto riesgo.
La operación se llevó a cabo mediante la detección precisa del canino, seguida de la destrucción controlada por parte del equipo EXDE, neutralizando por completo el peligro que suponían estos artefactos instalados por el grupo armado ilegal con el fin de afectar a campesinos y militares en sus actividades cotidianas. Este hallazgo resalta la persistente presencia de minas en corredores rurales de Anorí, un municipio que ha sido escenario recurrente de acciones de grupos armados ilegales, manteniendo un riesgo constante para la integridad de las comunidades.
Antecedentes de destrucción de explosivos en la misma zona
En un operativo similar, la Séptima División del Ejército, a cargo del Batallón de Infantería N.° 42 Batalla de Bomboná adscrito a la Brigada 14, destruyó siete minas antipersona al inicio de enero de 2026 en el corregimiento Liberia-El Charcón de Anorí, esta vez dirigidas contra disidencias del frente 36 vinculadas a alias ‘Calarcá’. Estas acciones forman parte de un esfuerzo sostenido por las autoridades para desminar la región y proteger a los habitantes.
“Ante el hallazgo de esta amenaza, las tropas realizaron su destrucción controlada, con el apoyo del equipo de explosivos, detección y eliminación de artefactos explosivos (Exde)”
Ejército Nacional
“evitar riesgos para la vida y la integridad de las comunidades” y “trabajando por brindar mejores condiciones de seguridad”
Séptima División del Ejército, en cuenta de X
Las autoridades continúan alertando a la población sobre la manipulación de objetos sospechosos en zonas rurales, al tiempo que refuerzan los patrullajes y las labores de desminado para garantizar la seguridad en Anorí y sus alrededores, donde la amenaza de grupos armados persiste y exige una vigilancia constante.












