En una operación que combinó labores de inteligencia, seguimiento e infiltración durante varios días, la Brigada 28 del Ejército Nacional, con apoyo del Gaula Militar Oriente, la Armada Nacional y la Policía Nacional, logró la incautación de aproximadamente cinco toneladas de tierras raras en el sector de Casuarito, zona rural de Puerto Carreño, Vichada. El cargamento, compuesto por coltán y estaño extraídos de manera ilegal, tiene un valor estimado en el mercado ilícito superior a los 3.000 millones de pesos, según reportaron las autoridades.
Junto con los minerales, los uniformados decomisaron una camioneta, una motocicleta, radios de comunicación y varios teléfonos celulares que habrían sido utilizados por la red dedicada a la explotación clandestina de estos yacimientos. La operación se desarrolló en una zona fronteriza que ha sido puesta bajo especial vigilancia debido a la minería ilícita y el tráfico de recursos minerales, donde la presencia estatal es limitada y los grupos armados organizados han encontrado un rentable negocio ilegal.
«La extracción de estos recursos representa un alto valor dentro de las economías ilícitas de los grupos armados organizados que delinquen en el oriente colombiano, permitiéndoles adquirir armas, explosivos y, en muchas ocasiones, drones con los que llevan a cabo sus acciones criminales», señaló el Ejército Nacional en un comunicado oficial.
Impacto en el oriente colombiano
La minería ilegal de coltán y estaño se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento de las estructuras armadas que operan en departamentos como Vichada, Guainía y Vaupés. En el último año, las autoridades han intensificado las operaciones en estas regiones para frenar el tráfico de minerales extraídos irregularmente, utilizando corredores fluviales y pasos fronterizos para mover el material hacia mercados internacionales. Las explotaciones se desarrollan en áreas apartadas y de difícil acceso, lo que ha generado graves impactos ambientales sobre fuentes hídricas, suelos y ecosistemas sensibles, además de alteraciones sociales y económicas en las comunidades rurales que habitan estas zonas.
El coltán y el estaño, conocidos como minerales de transición por su uso en baterías, dispositivos móviles, computadores y componentes electrónicos de última generación, son altamente apetecidos en el mercado global de las tecnologías. La Fiscalía General de la Nación asumió las investigaciones para identificar a los responsables de la explotación ilegal en Casuarito y establecer la ruta que debía seguir el cargamento. Los elementos decomisados serán analizados para vincular posibles redes criminales dedicadas a este lucrativo negocio ilícito que, según los reportes oficiales, sigue representando un desafío para la seguridad y la legalidad en el oriente colombiano.












