En una operación conjunta, el Ejército Nacional y la Policía Nacional destruyeron 36 unidades de producción minera pertenecientes al Clan del Golfo en los municipios de Quibdó y Carmen de Atrato, en el departamento del Chocó. La acción, liderada por el brigadier general William Fernando Caicedo, comandante de la Brigada 15 del Ejército Nacional, dejó pérdidas superiores a los 600 millones de pesos en maquinaria, al inutilizar nueve dragas tipo buzo y 27 motores utilizados en la extracción ilegal de oro.
Esta intervención, enmarcada en el Plan Estratégico de Campaña Ayacucho Plus, buscaba frenar la explotación ilícita de yacimientos auríferos, mitigar el daño ambiental y cortar las ganancias del Clan del Golfo. Las unidades destruidas producían alrededor de 4.000 gramos de oro al mes, equivalente a unos 1.720 millones de pesos o aproximadamente 2.000 millones en economías ilícitas que ahora dejan de percibir los grupos criminales en la región.
Golpe económico al Clan del Golfo
El brigadier general Caicedo destacó la magnitud del impacto durante la operación, subrayando el compromiso de las fuerzas militares por debilitar las estructuras financieras de estas organizaciones dependientes de la minería clandestina. La acción no solo protege los recursos naturales, sino que también contribuye a la seguridad de las comunidades afectadas por estas actividades ilegales.
“Es allí donde hacen la destrucción de 36 unidades de producción minera, las cuales producían cuatro mil gramos mensuales. Esto es un equivalente a 1.720 millones aproximadamente, que dejan de percibir en economías ilícitas los bandidos del Clan del Golfo aquí en el departamento del Chocó”
Brigadier general William Fernando Caicedo, comandante de la Brigada 15 del Ejército Nacional
“Seguiremos realizando con nuestra Policía Nacional operaciones que ataquen todas las actividades ilícitas de estas estructuras en el departamento del Chocó”
Brigadier general William Fernando Caicedo, comandante de la Brigada 15 del Ejército Nacional
En un contexto similar, en el departamento de Antioquia, la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental destruyó 10 dragas y 20 motobombas valoradas en 226 millones de pesos en las veredas Guacas Arriba de San Roque y Otu de Remedios. Este operativo, calificado como un golpe económico a los grupos ilícitos por el general Carlos Oviedo, director de Carabineros, marca el primero del año 2026 en el Nordeste antioqueño. Las autoridades reiteran su compromiso con operaciones continuas para erradicar estas prácticas y salvaguardar el medio ambiente y la legalidad en las regiones mineras.

















