Visita ministerial destraba tarifas diferenciales en peajes y ratifica fin de la concesión
Una intensa agenda territorial por los departamentos de Risaralda, Caldas y Quindío, liderada por la viceministra de Infraestructura, Liliana María Ospina, y el director general del Invías, Juan Guillermo Jiménez, se convirtió en el escenario de cruciales definiciones para el futuro vial del Eje Cafetero

En el marco de esta inspección técnica a las obras de la región, el Gobierno Nacional anunció que el próximo 30 de junio se adoptará formalmente la resolución que implementará las esperadas tarifas diferenciales en los peajes de la zona.
El borrador del documento, que busca dar un alivio económico inmediato a las comunidades del área de influencia de las casetas, ya se encuentra publicado para observaciones ciudadanas. Los usuarios y gremios locales tendrán plazo hasta el 23 de junio para radicar sus comentarios antes de la firma definitiva del decreto.
Durante el recorrido, los altos funcionarios supervisaron proyectos estratégicos clave como el puente peatonal de Ukumarí, el acceso a la doble calzada La Romelia-El Pollo y la intersección de Galicia, obras cuya ejecución avanza en articulación con las autoridades locales.
La visita de la cartera de Transporte no solo dejó el alivio temporal de los peajes, sino que sirvió para trazar la hoja de ruta definitiva ante la fuerte presión social y contractual que vive la región.
La viceministra Ospina y el director Jiménez ratificaron en territorio que el contrato de concesión de Autopistas del Café finalizará formalmente a inicios de febrero de 2027. El Gobierno fue enfático en señalar que esto no responde a un pleito jurídico ni a una liquidación anticipada, sino al cumplimiento del plazo pactado. Al vencerse, toda la infraestructura y el recaudo de las casetas clave (como Tarapacá I y II, Las Pavas, San Bernardo y Circasia) revertirán al Estado y pasarán a ser administrados directamente por el Invías.
El anuncio de la transición pública se da pocas semanas después de que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) notificara el rechazo definitivo a la iniciativa privada Conexión Centro. Este megaproyecto privado, tasado en unos $7 billones de pesos, pretendía extender por 30 años más el control de particulares sobre el corredor vial, financiándose enteramente con el cobro de peajes. Al descartar este modelo, el Gobierno aprovechó la visita regional para confirmar que diseñará un esquema de operación pública que incluya la reducción del número de peajes y la disminución de las tarifas generales.
Esta salida institucional es el resultado de meses de alta tensión en las carreteras del Eje Cafetero. Las movilizaciones comunitarias y los bloqueos parciales —especialmente en el peaje de Tarapacá II— exigiendo un respiro económico obligaron a instalar mesas de diálogo con el Gobierno. Aunque en la mesa sectorial se llegó a evaluar una tarifa social hiperreducida de $700 pesos, la propuesta se frenó técnicamente debido a las cláusulas de Ingresos Mínimos Garantizados (IMG) del contrato vigente de Autopistas del Café, lo que obligaría a la Nación a asumir millonarios subsidios inmediatos.
Ante esta encrucijada, la visita ministerial de esta semana terminó de sellar la fórmula de escape: decretar tarifas diferenciales este 30 de junio como un «puente» de mitigación económica, mientras se consolida el cambio de modelo público en febrero de 2027.
Fuente: Ministerio de Transporte












