El euro cerró la jornada del 4 de agosto en 3.684,59 pesos colombianos, lo que representa un incremento del 6,86% frente a la sesión anterior, cuando la divisa europea se ubicó en 3.448 pesos. Así lo reportó Dow Jones en su cálculo de cierre de operaciones para el mercado cambiario colombiano, evidenciando una tendencia positiva que se mantiene por primera vez de forma sostenida en varias jornadas. Este comportamiento se enmarca en un periodo de alta inestabilidad, con una volatilidad del tipo de cambio que alcanzó el 45,63%, muy por encima de la referencia del 20,35%.
En el acumulado semanal, el euro registra un incremento del 4,81%, aunque en la comparación interanual aún presenta una caída del 17,26%. Este respiro alcista se da en un contexto donde el peso colombiano ha mostrado una notable fortaleza durante 2025, con una apreciación cercana al 14% frente al dólar, impulsada por la debilidad global de la moneda estadounidense, cuyo índice DXY ha descendido un 9%. Las proyecciones del Grupo Cibest de Bancolombia apuntan a que el dólar cerrará 2026 con un promedio de 3.878 pesos, sustentado en el flujo de remesas, el diferencial de tasas que favorece el llamado carry trade y la persistente debilidad del dólar a nivel internacional.
Factores que mueven el mercado cambiario
El comportamiento del tipo de cambio en Colombia está mediado por múltiples variables que generan esta volatilidad inusualmente alta. Entre los factores que explican la presión sobre las divisas se encuentran la incertidumbre fiscal que atraviesa el país, agravada por el reciente recorte de la calificación soberana por parte de una agencia global, así como el proceso electoral que se avecina. No obstante, el mercado también observa con atención las decisiones de política monetaria: la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos se proyecta entre 3,50% y 3,75% para el periodo 2025-2026, mientras que el Banco de la República mantiene su tasa en 9,25%, un diferencial que atrae capitales extranjeros interesados en el rendimiento de los activos locales.
La moneda de curso legal en Colombia, controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las monedas de mayor valor, las de 500 y 1.000 pesos, son bimetálicas y presentan diseños que hacen alusión a la biodiversidad del país, incluyendo especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras. Este detalle numismático contrasta con la complejidad del panorama económico que enfrenta la nación, donde la volatilidad cambiaria se ha convertido en una constante que los analistas seguirán monitoreando de cerca en los próximos meses.












