El Sumo Pontífice destinó inicialmente 100.000 euros para atender a las víctimas del terremoto que golpeó a Colombia
El aporte será canalizado por Cáritas Colombiana hacia las diócesis afectadas. Durante la audiencia general de este miércoles, el pontífice volvió a expresar su cercanía con las familias de los fallecidos, los heridos y los equipos de rescate
La solidaridad expresada por el papa León XIV hacia Colombia tras el devastador terremoto que sacudió al occidente del país se convirtió este miércoles en una ayuda concreta para los damnificados.
El Pontífice destinó una primera ayuda de 100.000 euros —unos 117.000 dólares— para atender las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas por el sismo de magnitud 7,4. Los recursos serán canalizados a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana, que servirá como centro de coordinación para la recepción y distribución de la asistencia entre las diócesis afectadas.
La decisión fue comunicada por el Vaticano mientras León XIV participaba este miércoles en la audiencia general, en la que volvió a referirse públicamente a la tragedia colombiana.
Al finalizar su saludo a los fieles de lengua española, el Papa dirigió su pensamiento a las víctimas del terremoto y expresó su cercanía con «nuestros hermanos y hermanas colombianos que sufrieron las consecuencias del reciente terremoto, que causó numerosos fallecidos y heridos, así como cuantiosos daños materiales».
La intervención tuvo un significado especial porque se produjo apenas un día después de que el Pontífice enviara un telegrama al presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, en el que manifestó estar «vivamente apenado» por la tragedia y aseguró sus oraciones por los fallecidos y por quienes resultaron afectados.
Del mensaje a la ayuda
La decisión de enviar recursos económicos constituye ahora una segunda expresión de la cercanía del Vaticano con Colombia.
Según informó Vatican News, la suma de 100.000 euros corresponde a una donación inicial destinada a responder a las emergencias más inmediatas. El Vaticano dejó abierta además la posibilidad de proporcionar asistencia adicional, de acuerdo con las necesidades que sean identificadas y comunicadas a la Santa Sede.
La ayuda fue coordinada por el Dicasterio para el Servicio de la Caridad, a través de la Limosnería Apostólica. Su prefecto, el arzobispo Luis Marín de San Martín, mantiene contacto con la Nunciatura Apostólica y con la Conferencia Episcopal Colombiana para conocer directamente la situación de las zonas afectadas.
El presidente del Episcopado colombiano, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, ha mantenido comunicación con el Vaticano para informar sobre la magnitud de la emergencia, mientras que desde la Nunciatura se sigue el desarrollo de la situación.

«Por el eterno descanso de los difuntos»
Durante su intervención de este miércoles, León XIV no se limitó a expresar solidaridad institucional. El Papa puso nuevamente en el centro a las víctimas y a sus familias.
«Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los difuntos», manifestó, renovó su cercanía con las familias que perdieron a sus seres queridos y con quienes resultaron afectados por la tragedia.
El mensaje también estuvo dirigido a quienes permanecen en las zonas de emergencia.
«Expreso mi gratitud a todos los que trabajan en las operaciones de rescate y en la asistencia a las víctimas», afirmó el Pontífice, reconociendo la labor de los organismos de socorro y de todas las personas que participan en las labores de búsqueda, rescate y atención de los damnificados.
Una Iglesia movilizada ante la emergencia
La respuesta del Papa se suma a las acciones que la Iglesia colombiana viene adelantando desde las primeras horas posteriores al terremoto.
La estructura de Cáritas Colombiana permitirá coordinar los recursos enviados por el Vaticano con las necesidades que se presentan en las diócesis afectadas, en un momento en el que las autoridades y organismos de socorro continúan concentrados en la atención de los damnificados y en la evaluación de los daños.
La Santa Sede, de acuerdo con Vatican News, mantiene abierto el canal de comunicación con la Iglesia colombiana y contempla nuevas ayudas en la medida en que se determinen las necesidades de las comunidades golpeadas.
De esta manera, el mensaje que León XIV comenzó a transmitir desde Roma tras conocer la tragedia colombiana pasa de las palabras a los hechos: oración por los fallecidos, cercanía con las familias, reconocimiento a los rescatistas y una primera contribución económica para quienes enfrentan las consecuencias del terremoto.
La ayuda de 100.000 euros es, por ahora, el primer aporte concreto anunciado por el Vaticano para Colombia, pero la Santa Sede ha señalado que la asistencia podrá ampliarse conforme avance la evaluación de la emergencia.
Fuente: Vatican News










