El Páramo de Los Nevados frente a su fin de semana más crítico

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Radiografía de una crisis institucional y ambiental

El Complejo de Páramo Los Nevados, declarado Sujeto Especial de Derechos, enfrenta desde hoy uno de los fines de semana más determinantes y riesgosos de su historia reciente

Por Redacción de LA VEINTITRÉS

Ante el inminente puente festivo, una inédita alianza de diez instituciones públicas y privadas —que conforman la Mesa Interinstitucional de Autoridades de Caldas— ha tenido que activar un plan de contingencia de emergencia para intentar contener los efectos colaterales de una decisión judicial que puso punto final a las restricciones debido a que el corredor vial cambió de categoría y pasó a estar bajo el control del orden nacional, y no regional, como lo era al momento de establecese los controles

El despliegue técnico y de fuerza pública en las carreteras, que incluye el anuncio de un «Pico y Placa Ambiental Voluntario» y tres megapuntos de control, es la respuesta directa a la alarmante vulnerabilidad en la que quedó el ecosistema tras perder sus herramientas obligatorias de regulación vial para el paso de los automotores que transitan por la vía entre Manizales, Caldas, y Murillo, en el departamento del Tolima.

Del control regional al vacío institucional en el asfalto

Para entender la gravedad de lo que se juega este fin de semana, es necesario retroceder a las decisiones que transformaron este corredor de alta montaña. La vía Manizales – Murillo pasó de ser un antiguo y difícil camino de herradura a convertirse en una moderna carretera pavimentada que conecta de forma ágil a los departamentos de Caldas y Tolima. Sin embargo, la infraestructura trajo consigo el fenómeno del turismo masivo y desordenado, poniendo en jaque a una de las principales «fábricas de agua» del país.

Paola Andrea Loaiza, Secretaria del Medio Ambiente de Caldas

Para frenar el impacto vehicular sobre los frágiles ecosistemas de frailejones, se implementó de forma provisional la medida de Pico y Placa Ambiental. Esta restricción operaba con éxito relativo, limitando el número de automotores que podían ascender según el último dígito de su placa.

El panorama cambió radicalmente el pasado mes de mayo, cuando el Ministerio de Transporte emitió la Resolución N° 20253040008665, elevando oficialmente este corredor a la categoría de vía nacional. Basándose en este cambio de naturaleza jurídica, la Sala Laboral del Tribunal Superior de Ibagué emitió un auto determinando que la restricción provisional de pico y placa ambiental dejaría de tener vigencia obligatoria a partir del 1 de julio de 2026.

El argumento jurídico del Tribunal apuntaba a que, al ser un eje nacional, el control y diseño de políticas públicas ya no correspondían de forma exclusiva a las gobernaciones ni a las autoridades locales de tránsito, sino que la responsabilidad recaía directamente sobre el Gobierno Nacional (a través de la Agencia Nacional de Infraestructura – ANI) y la empresa concesionaria Alternativas Viales. Si bien el fallo ordenaba un «Plan de Choque» coordinado por la Consejería Presidencial para las Regiones que incluyera reductores de velocidad, señalización preventiva y límites fijos de 40 km/h, la velocidad de la burocracia no coincidió con la urgencia del ecosistema.

La alerta: Un primer fin de semana de descontrol y muerte en el páramo

Los temores de los ambientalistas y de la autoridad ambiental local se confirmaron de inmediato. Durante el primer fin de semana sin la restricción obligatoria (4 y 5 de julio), el corredor vial La Esperanza – Gualí vivió un desborde absoluto.

Los registros técnicos de Corpocaldas contabilizaron el ingreso masivo de 1.395 vehículos en solo 48 horas. La presión de este tráfico sin regulación provocó un saldo ecológico lamentable: cuatro ejemplares de fauna silvestre murieron atropellados (tres liebres de páramo y una mirla patinaranja). El turismo masivo e indisciplinado demostró que, sin una barrera coercitiva, los llamados a la prudencia vial eran ignorados en la alta montaña.

La estrategia actual: Apelar a la voluntad ciudadana y al cerco institucional

Ante la ineficacia de las medidas de transición nacionales para contener la emergencia, la Mesa Interinstitucional de Caldas para el cumplimiento de la sentencia 10716-2020 se reunió de urgencia para diseñar el blindaje de este puente festivo (11 al 13 de julio).

La gran apuesta de las autoridades es el Pico y Placa Ambiental Voluntario. Como las herramientas legales obligatorias quedaron suspendidas por el Tribunal, la Mesa hace un llamado drástico a la corresponsabilidad de los viajeros. Para este sábado, domingo y lunes festivo, se solicita que solo ingresen al corredor los vehículos y motocicletas cuyas placas terminen en los dígitos 4, 5 y 6.

Para vigilar el comportamiento ciudadano, se dispuso de un cerco institucional con tres puntos neurálgicos de control y pedagogía:

  1. Punto La Esperanza (Km 8 vía Manizales – Murillo): Custodiado por la Alcaldía de Manizales, Agentes de Tránsito, la DITRA, Corpocaldas, la Gobernación y el Ejército Nacional.
  2. Punto Laguna Negra: Coordinado por la Alcaldía de Villamaría, Gobernación, Policía y Ejército.
  3. Punto Gualí – Casa Vieja: Atendido directamente por ingenieros y técnicos de Corpocaldas, junto a la Alcaldía de Villamaría y la Policía Nacional.

Las reglas de juego para este puente festivo

Las autoridades advirtieron que, aunque el pico y placa es voluntario, el cumplimiento de las normas ambientales y de tránsito sí es obligatorio. Cualquier infracción dará lugar a severas sanciones legales. Las directrices clave para los viajeros que decidan subir son:

  • Turismo estrictamente contemplativo: Está terminantemente prohibido estacionar en puntos de la vía que no tengan infraestructura de apoyo autorizada. Las personas deben disfrutar del paisaje en movimiento.
  • Prohibición de ingreso a pie: No se permite bajo ninguna circunstancia caminar o ingresar profundamente al ecosistema de páramo, para proteger la vegetación (frailejones) y evitar la perturbación de la fauna.
  • Velocidad de seguridad: La velocidad máxima sugerida para evitar nuevos atropellamientos de fauna se ha fijado en 30 km/h.
  • Ecoturismo regulado: El único punto autorizado para actividades ecoturísticas guiadas es Brisas – Valle de las Tumbas, el cual requiere una reserva previa obligatoria con Parques Nacionales Naturales de Colombia.

El Páramo de Los Nevados enfrenta este fin de semana una prueba de fuego. De la respuesta y la cultura ciudadana de los conductores dependerá demostrar si la conservación de nuestra principal reserva hídrica puede convivir con la libertad de tránsito, o si las autoridades locales se verán obligadas a exigir formalmente ante los jueces el retorno definitivo del candado ambiental obligatorio.

sos/

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