Analistas económicos anticipan una alta volatilidad y una posible presión al alza en la cotización del dólar en Colombia de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo, con base en los antecedentes de procesos electorales recientes. Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, señaló que en los procesos electorales de la región las tasas de cambio presentaron una importante volatilidad y se vieron presionadas al alza. Al cierre del 27 de mayo, el dólar promedió $3,631.68, una reducción de $12.79 frente a la TRM de $3,644.47, pero los mercados se preparan para movimientos más bruscos en las próximas semanas.
Los antecedentes históricos muestran que el comportamiento del dólar en Colombia durante las elecciones ha sido errático. En la primera vuelta de 2022, el viernes previo a la votación el dólar cerró en $3,912, pero tras la jornada electoral del 31 de mayo cayó $101, ubicándose en $3,710. Sin embargo, en la segunda vuelta de ese mismo año, luego de la victoria de Gustavo Petro, el dólar subió $195, pasando de $3,905 a $4,100, y durante el segundo semestre de 2022 llegó a rondar los $5,000. En contraste, en 2018, tras el triunfo de Iván Duque, el dólar bajó $12, cerrando en $2,875, mientras que en 2014, con la reelección de Juan Manuel Santos, se mantuvo estable en $1,905.80.
Proyecciones y recomendaciones
Bancolombia proyecta que durante mayo el dólar se moverá en un canal entre $3,600 y $3,750, mientras que la Encuesta de Opinión Financiera, elaborada por Fedesarrollo y la Bolsa de Valores de Colombia, estima que el cierre de mayo de 2026 estará entre $3,750 y $3,800, con una mediana de $3,770, y para diciembre de 2026 la mediana se ubica en $3,800. Camilo Pérez calcula que el movimiento promedio del dólar en los seis meses previos a una elección es de alrededor de $200, y otros $200 en los seis meses posteriores, aunque advierte que la concreción de ese movimiento dependerá del desarrollo de las encuestas y de la competitividad entre los candidatos.
«La volatilidad seguirá acompañando la tasa de cambio local, más aún en medio de un contexto geopolítico complejo»
Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas, Banco de Bogotá
Entre los factores externos que incrementan la incertidumbre se encuentran el conflicto entre Estados Unidos e Irán, la evolución de los precios del crudo y la reciente rebaja de la calificación de la deuda soberana colombiana por parte de S&P a BB-. Bancolombia identifica riesgos a la baja, como el atractivo del carry trade, pero también limitaciones por la aversión al riesgo global, y riesgos al alza asociados al deterioro fiscal y a la rebaja en la calificación. La ausencia de un favorito claro en las encuestas electorales refuerza la expectativa de que la tasa de cambio se mantendrá inestable hasta que se defina el panorama político.
«En los procesos electorales recientes de la región, las tasas de cambio presentaron una importante volatilidad y se vieron presionadas al alza»
Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas, Banco de Bogotá
Ante este escenario, tanto analistas como entidades financieras recomiendan a empresas y particulares implementar estrategias de cobertura cambiaria para mitigar los efectos de posibles fluctuaciones bruscas. La primera vuelta presidencial del 31 de mayo, sumada a la complejidad geopolítica global, sugiere que el dólar podría seguir siendo un termómetro sensible de la incertidumbre política interna, con movimientos que podrían prolongarse hasta que se consolide el resultado electoral y se aclare el rumbo económico del país.












