Luis Carlos Rúa Sánchez, más conocido como Elefante Blanco, se posesionó este jueves como senador de la República durante la instalación del Congreso, que coincidió con la celebración de los 216 años de independencia de Colombia. El ingeniero electricista, creador del personaje con el que ha denunciado obras públicas inconclusas y sobrecostos, llegó a la curul luciendo su característico disfraz de elefante, un gesto que, según dijo, simboliza que no cambiará su esencia de veedor ciudadano. «No cambiará el ingeniero, ni el profesor, ni el veedor ciudadano detrás del proceso. Solo cambió el lugar desde donde va a seguir haciendo control político sin filtro», escribió en su cuenta de Instagram, donde acumula más de 400.000 seguidores.
Rúa Sánchez obtuvo más de 150.000 votos en las elecciones legislativas del pasado 8 de marzo, un respaldo que le permitió pasar del anonimato digital a una curul en el Senado. Su labor como veedor ciudadano comenzó hace cinco años, cuando, con un celular en mano y sin respaldo institucional, empezó a señalar los llamados «elefantes blancos»: proyectos de infraestructura abandonados, inconclusos o con presupuestos inflados. Ese trabajo, que lo convirtió en un fenómeno en redes sociales, lo llevó a ser elegido con una de las votaciones más altas entre los nuevos senadores.
Un sueño que se hizo curul
En un extenso mensaje publicado en Instagram junto a dos fotografías de su posesión, el nuevo senador recordó el camino recorrido desde la incertidumbre inicial hasta la realidad de ocupar un escaño en el Capitolio. «Cinco años atrás, esto era un elefantico, un celular, mucha incertidumbre y un sueño. Hoy es una curul en el Senado y la continuidad de este proyecto. Un hecho que queda para la historia del mundo: el primer elefantico que se posesiona en un Senado», escribió. Rúa Sánchez, oriundo de Risaralda y egresado de la Universidad Tecnológica de Pereira como ingeniero electricista, se desempeñó antes como docente universitario, asesor legislativo y contratista del Estado, pero fue su faceta como activista digital la que lo catapultó a la política.
«Esto es gracias a ti y para ti. Por tus comentarios, tu voz a voz, tus donaciones en las vakis, comprando un elefantico o marcando el tarjetón el 8 de marzo; por regalarme tu confianza aún sin conocer mi rostro: cada aporte lo hizo posible y es algo que jamás olvidaré. Te seguiré escuchando y velando por ti, informando avances, así como cada desafío que encuentre en el camino para que sigamos trabajando juntos y fortaleciendo esta comunidad de ciudadanos que entienden que corrupción es corrupción, sin importar quién la haga.»
Luis Carlos Rúa Sánchez, senador (Elefante Blanco) – Instagram
Durante su posesión, Rúa Sánchez reafirmó su compromiso de mantener la independencia política que lo ha caracterizado. «Hoy Colombia celebra 216 años de independencia, y este elefantico se posesiona con la misma palabra en la boca. No le debo favores a nadie y no tengo un jefe distinto a esta comunidad. Esa independencia que me caracteriza pienso cuidarla cada día en el Senado», afirmó. El nuevo senador adelantó que presentará proyectos de ley orientados a mejorar la infraestructura y fortalecer el control del gasto público, y pidió a sus seguidores que continúen interactuando con él para mantener la veeduría ciudadana activa.
La imagen de un senador con disfraz de elefante durante la instalación del Congreso se convirtió en uno de los momentos más comentados de la jornada. Rúa, que durante años mantuvo su rostro oculto y solo lo reveló al lanzar su candidatura, insiste en que su personaje no es una máscara, sino una herramienta de denuncia. «Quiero seguir contando con tu respaldo, por eso te invito a que no dejes de interactuar, de compartirme lo que sientes. Te invito a que sigamos juntos haciendo historia, hasta que les dé miedo robar», concluyó en su mensaje. Con esa promesa, el ingeniero electricista convertido en senador se dispone a ocupar su curul con la misma convicción que lo llevó de ser un ciudadano anónimo con un celular a ser la voz de miles de colombianos en el Congreso.











