Una grave crisis humanitaria se registra en el municipio de López de Micay, en la región del Pacífico caucano, luego de que el pasado 3 de julio de 2025 integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) perpetraran una incursión armada en la comunidad de San Antonio de Gurumendy. La Defensoría del Pueblo, encabezada por su titular Iris Marín, emitió una alerta pública en la que denuncia que, producto de esta acción, ocho personas permanecen secuestradas y más de 70 familias, cerca de 200 personas, han sido desplazadas forzosamente de sus hogares.
De acuerdo con el reporte del ente defensorial, los guerrilleros llegaron hasta el poblado y reunieron de manera obligatoria a los habitantes. En un primer momento, sustrajeron alimentos y víveres, y posteriormente secuestraron a 40 personas, presuntamente con el objetivo de que les ayudaran a transportar lo robado. Horas después, 32 de los plagiados fueron liberados, pero ocho individuos continúan en poder del grupo armado ilegal, sin que se conozca su paradero ni su estado de salud. La Defensoría hizo un llamado directo para que sean liberados de manera inmediata e incondicional y exigió al ELN cesar la práctica del secuestro y respetar a la población civil.
Desplazamiento masivo y crisis humanitaria
El accionar del ELN desencadenó un éxodo de familias que huyeron de la comunidad de San Antonio de Gurumendy ante el temor de nuevos ataques. La mayoría de los desplazados se dirigió a la cabecera municipal de López de Micay, mientras que otros buscaron refugio en el distrito de Buenaventura. La Defensoría del Pueblo advirtió que la persistencia de estas estructuras armadas genera graves afectaciones humanitarias, incluyendo confinamiento, desplazamiento forzado y amenazas constantes contra la población.
Ante la magnitud de la emergencia, se activó el Comité de Justicia Transicional local, que inició la caracterización de las personas desplazadas para determinar sus necesidades inmediatas. La entidad defensorial solicitó al Gobierno nacional y a las autoridades territoriales adoptar medidas de atención humanitaria urgente, que incluyen alojamiento, alimentación y protección. Asimismo, pidió reforzar las acciones de prevención para evitar que nuevos hechos de violencia golpeen a esta comunidad, históricamente vulnerable por la presencia de grupos armados ilegales en la zona del Pacífico caucano.












