Embajada de Rusia niega reclutar colombianos para guerra en Ucrania

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La embajada de Rusia en Colombia negó rotundamente cualquier vinculo con las redes de contratación de ciudadanos colombianos para prestar servicio militar en las filas rusas, luego de que una investigación periodística de Noticias Caracol revelara la existencia de un entramado dedicado al reclutamiento de exmilitares y civiles, ofreciéndoles altos salarios, bonos y la promesa de nacionalización, para ser enviados al frente de batalla en Ucrania. A través de un comunicado oficial, la misión diplomática aseguró no tener “ninguna conexión con los reclutadores” y calificó el reportaje como parte de un “guion antirruso” previamente establecido, al tiempo que instó a los colombianos a rechazar las ofertas de estas redes “dudosas”.

La investigación documentó cómo miles de colombianos han caído en redes de captación que operan de manera clandestina en el país. El esquema, que no se limitaba a exuniformados, logró atraer incluso a personas sin ninguna experiencia militar, como Kevin Caicedo, un joven de 24 años que llegó a Moscú y fue enviado a combatir en menos de dos semanas. Según las pesquisas, las operaciones se realizaban desde hoteles y apartamentos en Bogotá, como un inmueble de cinco pisos en la localidad de Fontibón, donde, según el testimonio de Jairo Orozco, estuvieron escondidas al menos 60 personas a la espera de ser trasladadas a Rusia. Las ofertas incluían un bono de 35.000 dólares por recluta, un salario mensual de 3.500 dólares y la ciudadanía rusa para el combatiente y su familia tras seis meses de servicio.

Coroneles retirados y empresas fantasma

Las pesquisas apuntan a dos empresas como los principales vehículos de esta operación. Una de ellas es Jaguar Consultoría, que luego cambió su nombre a Compañía Los Osos. La otra es Global Qowa Al Basheria S.A.S., una sociedad constituida en Bogotá en 2012 en la que aparecen vinculados dos coroneles retirados del Ejército colombiano: Omar Fernando García Batte y José Óscar García Batte. En el desarrollo de la investigación, se exhibieron contratos que portaban sellos del Ministerio de Defensa de Rusia y documentos que asignaban a los reclutas cargos militares específicos, como el de tirador, dentro de las fuerzas armadas rusas. Ilya Nuzov, director de Europa del Este y Asia Central de la Federación Internacional de Derechos Humanos, explicó en el reportaje que la necesidad de reemplazar a los efectivos perdidos en la guerra es el motor de esta maquinaria, estimando las bajas rusas entre 30.000 y 40.000 soldados entre muertos y heridos.

«A pesar de que nosotros hemos dejado clarísimo que la Embajada no tiene ninguna relación con la contratación de extranjeros para la prestación de servicio militar en las Fuerzas Armadas de nuestro país, se afirma que Rusia, y esta Misión Diplomática en particular, habrían montado sus propios centros de reclutamiento en el territorio colombiano. Parece que la respuesta oficial de la Embajada no le importó mucho a la redacción: el guion antirruso ya estaba escrito, a pedido de alguien, de antemano.»

Embajada de Rusia en Colombia

La embajada rusa insistió en que ha instado en repetidas ocasiones a los colombianos a no dejarse engañar por propuestas que, en la práctica, los conducen directamente a la primera línea de combate. “Esperamos que en Colombia se den las condiciones para que los exuniformados puedan emplear su experiencia militar en beneficio de la seguridad y bienestar de su propio país, en lugar de arriesgar la vida bajo banderas extrañas por promesas del oro y el moro”, señaló la misión diplomática en su comunicado. Mientras tanto, el testimonio de Jairo Orozco, quien estuvo a punto de viajar junto a su hermano Óscar, describe la crudeza del proceso: ofertas económicas tentadoras que escondían un destino incierto y un periodo de reclusión y control en el apartamento de Fontibón, donde los reclutas eran ocultados hasta su partida, una realidad que contrasta con las tajantes negativas oficiales y que deja abierta la pregunta sobre la verdadera dimensión de esta red de captación en territorio colombiano.

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