Un caso de intolerancia política en Florencia, Caquetá, ha conmovido al país después de que un profesor identificado como petrista discriminara a un vendedor ambulante de 74 años, Luis Felipe Yagüé Cotazo, por haber votado por Abelardo de la Espriella. Lo que comenzó como un acto de rechazo se transformó en una ola de solidaridad que agotó por completo el inventario del comerciante, luego de que el embajador de Colombia en Brasil, Alfredo Saade, hiciera un llamado a apoyarlo.
El incidente ocurrió cuando el profesor, al enterarse de la preferencia electoral del vendedor, se negó a comprarle sus productos y lo increpó, grabando la situación en un video que posteriormente difundió en Facebook con la intención de desacreditar a Yagüé. Sin embargo, la estrategia tuvo el efecto contrario. El embajador Alfredo Saade, visiblemente indignado, usó sus redes sociales para pedir a la comunidad que respaldara al anciano comerciante. “Pido a todos los progresistas y abelardistas buscarlo y comprarle toda la panela que sea posible”, escribió Saade, quien además invocó el principio cristiano de “amaos unos a los otros” como base para la reconciliación social y señaló que “se perdió una elección, NO EL AMOR ENTRE COLOMBIANOS”.
Solidaridad que agotó el inventario
Luis Felipe Yagüé Cotazo, quien desde hace más de dos años recorre las calles de Florencia vendiendo productos del campo que compra a campesinos y familiares, vio cómo en cuestión de horas la comunidad respondió masivamente al llamado de Saade. Su carrito, donde transporta panela, huevos, miel de abeja, plátano campesino, cuajada, quesillo, tajadas, aguacates, envueltos de choclo y mora, quedó completamente vacío. “Tengo un carrito donde llevo todos mis productos. La mora, la cuajada y el quesillo los transporto en termos para conservarlos fríos”, explicó el vendedor, quien además de su labor comercial realiza trabajos de carpintería y pintura. Visiblemente emocionado, Yagüé declaró: “Ese personaje quiso hacerme daño, pero, para gloria del Señor, se me abrieron las puertas”.
“No hay razón para discriminar a nadie por sus creencias”
Luis Felipe Yagüé Cotazo, vendedor ambulante
El embajador Saade, quien calificó la acción del profesor como “inhumana” y señaló que “no es de una persona estable emocionalmente”, también pidió al presidente Gustavo Petro que se pronuncie sobre el caso. “nuestro país jamás le dará la espalda al que piensa diferente”, afirmó el diplomático, resaltando la importancia de superar las diferencias políticas con respeto. El vendedor, que sale a trabajar desde las 8:00 de la mañana hasta las 3:30 o 4:00 de la tarde, se ha convertido en un símbolo de cómo la solidaridad puede vencer al odio, demostrando que en Colombia aún es posible construir puentes entre quienes piensan distinto.












