El embajador de Colombia en Francia, Alfonso Prada, encendió las alarmas este martes 14 de julio de 2026 al advertir sobre graves “riesgos institucionales” y violaciones a compromisos internacionales, en reacción al anuncio del presidente electo Abelardo de la Espriella de eliminar entidades clave del Acuerdo de Paz. A través de un mensaje en la red social X, el diplomático respondió a las decisiones comunicadas por De la Espriella en alocuciones previas, señalando que estas pretenden desconocer compromisos constitucionales, legales e internacionales vinculantes. “Ya no estamos en campaña, ahora hay que gobernar con la Constitución en la mano”, afirmó Prada, quien además hizo un llamado a la sensatez: “Espero que la sensatez de algunos miembros de ese equipo los lleve a razonar con tranquilidad y a buscar caminos de entendimiento y no de violencia”.
El presidente electo Abelardo de la Espriella, quien asumirá el cargo el próximo 7 de agosto, había anunciado la eliminación de la oficina del alto comisionado para la Paz, la Unidad de Implementación del Acuerdo Final y la consejería para los Derechos Humanos. Según explicó, estas funciones serán trasladadas a ministerios y a un nuevo comisionado nacional de Seguridad, en el marco de una estrategia que busca ahorrar recursos. De la Espriella detalló que la medida implicará la eliminación de 229 cargos en la Casa de Nariño, lo que representará un ahorro de cerca de 10.000 millones de pesos mensuales. “No habrá más procesos de falsa paz en mi Gobierno”, enfatizó el mandatario electo, quien considera que estas entidades son parte de un “espejismo de falsa paz”. En sus declaraciones, también arremetió contra la Jurisdicción Especial para la Paz: “Hoy vemos al criminal de guerra alias Timochenko en gira internacional con salvoconducto de quienes pretenden lavar sus crímenes con el disfraz de tribunal: la JEP. Ese bandido de Timochenko merece estar preso de por vida”.
Advertencias desde el ámbito internacional
Desde Francia, Alfonso Prada subrayó que las decisiones de De la Espriella violan el Tratado de Roma, así como compromisos adquiridos con la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Justicia Internacional. El Acuerdo de Paz de 2016, firmado entre el Estado colombiano y las extintas FARC, es considerado una política de Estado que fue incorporada al ordenamiento jurídico colombiano y cuenta con el acompañamiento de la ONU, a través de su Consejo de Seguridad y la misión de verificación, además de países garantes y la Unión Europea. La JEP, creada precisamente en el marco de ese acuerdo, ha sido calificada por De la Espriella como “espuria”, y el presidente electo ha reiterado su intención de eliminar las entidades asociadas a la paz. De la Espriella ya ha dado órdenes a sus designados ministros de Defensa, el general (r) Jorge Mora, y del Interior, un exsenador, para que desmonten “el espejismo de la falsa paz” tan pronto asuma el poder.
“Cada decisión tiene un mismo propósito: devolverles a los colombianos la seguridad, la confianza, el desarrollo y la esperanza.”
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia
El cruce de declaraciones se produce en un clima de creciente tensión política, donde el embajador Prada también se dirigió directamente a los excombatientes firmantes del acuerdo, pidiéndoles calma: “También calma, que los acompaña una enorme e influyente institucionalidad y una comunidad nacional e internacional que ha sido garante del cumplimiento de los acuerdos y de la palabra del Estado colombiano”. Prada, quien fue ministro del Interior en el gobierno de Gustavo Petro y también integró la administración de Juan Manuel Santos, recordó el peso institucional del acuerdo. Por su parte, el partido En Marcha, liderado por el exministro Juan Fernando Cristo, rechazó los anuncios, afirmando que el acuerdo de paz es un compromiso institucional que trasciende los ciclos electorales y que su desmantelamiento podría tener graves consecuencias para la estabilidad del país.












