El embajador de Rusia en Colombia, Nikolay Tavdumadze, atribuyó la crisis que enfrenta la flota de helicópteros MI-17 del Ejército Nacional a la decisión política de los gobiernos de Iván Duque y Gustavo Petro de no prorrogar, desde 2022, los contratos de mantenimiento y suministro de repuestos con los proveedores rusos. En una entrevista con la revista Semana, el diplomático aseguró que la no renovación de esos acuerdos ha provocado fallas en el mantenimiento de las aeronaves, acusaciones de corrupción y un riesgo latente para las tripulaciones.
Según Tavdumadze, la decisión se tomó después de 2022, cuando comenzó la operación especial militar en Ucrania, y recayó primero en la administración Duque y luego en la de Petro. El embajador señaló que, si bien Colombia alegó impedimentos financieros y las sanciones impuestas por Estados Unidos a los productores rusos, la verdadera razón fue política. En ese sentido, afirmó que el entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, probablemente siguió órdenes en esa dirección y no quiso exponerse.
Una deuda pendiente y la sombra de las sanciones
El diplomático reveló que Rusia reclama a Colombia una deuda de entre ocho y nueve millones de dólares por servicios prestados. El monto incluye tres millones de dólares por trabajos de mantenimiento no pagados y entre cinco y seis millones de dólares por labores contratadas que no se realizaron. Tavdumadze explicó que la parte colombiana argumentó que no podía transferir dinero porque los productores rusos de esos helicópteros están sancionados por Estados Unidos, pero insistió en que la negativa a renovar los contratos fue una determinación política.
«Después de 2022, cuando empezó la operación especial militar (por la guerra entre Rusia y Ucrania), vimos que la parte colombiana, el Gobierno, en este caso antes del presidente Iván Duque y después Gustavo Petro, decidieron no prorrogar los contratos para el mantenimiento y repuestos de esos helicópteros»
Nikolay Tavdumadze, embajador de Rusia en Colombia
El embajador también criticó la contratación de una empresa estadounidense no identificada por parte del Ministerio de Defensa para hacerse cargo del mantenimiento de los MI-17. A su juicio, esa compañía no cuenta con certificación, repuestos ni personal calificado, y vinculó el caso a las investigaciones por corrupción que rodean a los helicópteros, aunque sin presentar pruebas. Tavdumadze advirtió que operar esas aeronaves sin el certificado de vuelo correspondiente podría provocar accidentes fatales.
Frente a este panorama, Rusia propone que Colombia contrate directamente a los productores autorizados o recurra a centros de mantenimiento certificados en Perú, India o Sudáfrica. El embajador instó al gobierno colombiano a gestionar ante Estados Unidos una excepción que permita realizar las labores necesarias para garantizar la operación de los helicópteros. «Si Colombia está interesada en garantizar los vuelos de esos helicópteros en intereses nacionales, creo que hay que afrontar esa situación con Estados Unidos», puntualizó.










