Las intensas lluvias registradas en enero en Colombia, atribuidas por expertos del Ideam al debilitamiento del jet de la Orinoquía que permitió el ingreso de humedad amazónica junto con la influencia del jet del Caribe y la fase húmeda de la onda Madden-Julian, han desencadenado una emergencia nacional que afecta a más de 43.000 familias en regiones como la Andina y el Caribe. El presidente Gustavo Petro lideró un consejo extraordinario con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Departamento Nacional de Planeación (DNP) para coordinar la respuesta ante inundaciones, deslizamientos y más de 100 emergencias reportadas en 84 municipios de departamentos como Córdoba, Cauca, La Guajira, Antioquia y Nariño.
En Córdoba, el impacto ha sido particularmente severo con más de 15.000 familias damnificadas, mientras que las precipitaciones superaron en más del 70 por ciento los promedios históricos en las regiones Andina y Caribe. Eventos extremos marcaron el mes, como el récord diario de lluvia en Barranquilla el 3 de enero y en Medellín el 28, donde cayeron 87 milímetros en menos de una hora, equivalente al 117 por ciento del total mensual esperado. Un frente frío desde el 31 de enero agravó la situación, provocando crecientes súbitas en ríos y quebradas, avalanchas en zonas montañosas y lluvias intensas en la ladera suroriental de Medellín.
Causas de un fenómeno inusual
Cristian Arango, coordinador del grupo de análisis y pronósticos del Ideam, explicó que la atmósfera es un sistema dinámico en el que no existe una única causa para estos eventos, pero uno de los principales detonantes ha sido una alteración persistente en los vientos, especialmente en las capas medias y altas, que durante enero se comportaron de manera distinta a lo previsto por la climatología. El jet de la Orinoquía cumple un rol clave en el transporte de humedad desde Suramérica hacia Colombia, y en esta época del año, países como Brasil atraviesan su temporada de lluvias, lo cual es normal, con esa humedad generada en gran parte en la Amazonía desplazándose hacia el norte.
«Lo excepcional en enero fue la extensión territorial del fenómeno. El año pasado también hubo excesos de lluvia, pero fueron más puntuales. En este caso, ha estado presente en casi todo el país, y eso es lo inusual.»
Cristian Arango, coordinador del grupo de análisis y pronósticos del Ideam
Trágicamente, las lluvias cobraron vidas como las de Richard Atehortúa y Zulma Atehortúa en una avalancha, además de causar daños materiales y humanos en zonas urbanas y rurales. Enero suele ser una época seca en la Andina y el Caribe, lo que hace este episodio aún más anómalo. El gobierno declaró la emergencia nacional para agilizar la atención, mientras el Ideam recomienda consultar permanentemente los pronósticos oficiales y extremar medidas de prevención en ríos y quebradas ante el riesgo de crecientes súbitas.
«El pronóstico del tiempo es altamente variable y debe revisarse de manera permanente.»
Cristian Arango, coordinador del grupo de análisis y pronósticos del Ideam















