En un hecho que ha conmocionado al municipio de Soacha y al país, una empleada de la tienda Homecenter fue asesinada con arma blanca en su lugar de trabajo por un hombre que la acosaba persistentemente y a quien ella había rechazado en repetidas ocasiones. La víctima, identificada como Rosa Mayerly Olaya, perdió la vida el domingo 12 de julio de 2026, durante su turno laboral, cuando Óscar Giovanny Marulanda, de 45 años, ingresó al establecimiento y, tras intentar conversar con ella, la atacó propinándole cuatro heridas mortales.
De acuerdo con las autoridades, el agresor no era pareja ni expareja de la víctima, sino un acosador que durante meses habría ejercido una presión constante sobre ella, desarrollando lo que la Fiscalía calificó como una “obsesión”. En ese contexto, el procesado llegó a considerarla un “objeto de su propiedad”, según señaló el fiscal del caso en la audiencia de imputación de cargos. La negativa reiterada de Rosa Mayerly a entablar una relación sentimental habría sido el detonante del ataque, que ocurrió en plena zona de ventas y fue captado por las cámaras de seguridad del local.
Una vida dedicada a su hijo y la viralización de su último video
Dos días antes del feminicidio, Rosa Mayerly había compartido en sus redes sociales un video de su hijo, de aproximadamente diez años, montando a caballo. La publicación, que mostraba una escena familiar acompañada por la canción “El complemento de mi vida” de Martín Elías, se viralizó tras conocerse su asesinato, reflejando el dolor de una madre que centraba su vida en la crianza del menor. Amigos y familiares describieron a la víctima como una mujer trabajadora, dedicada a su hogar y que había manifestado el acoso que sufría por parte de Marulanda.
El ataque ocurrió en horas de la mañana del domingo, cuando el local comercial permanecía abierto al público. Marulanda ingresó sin generar sospechas, se acercó a Rosa Mayerly y, al ser rechazado nuevamente, extrajo un arma blanca y la agredió. La rápida reacción de clientes y empleados del establecimiento permitió retener al agresor antes de que huyera, logrando su captura en flagrancia hasta la llegada de la Policía. La intervención ciudadana fue clave para impedir que el hombre escapara, según confirmaron las autoridades judiciales.
“El procesado desarrolló una obsesión hacia Rosa Mayerly y llegó a considerarla un objeto de su propiedad, lo que lo llevó a cometer este acto de violencia extrema tras ser rechazado en repetidas ocasiones”.
Fiscal del caso, durante la audiencia de imputación
Tras el ataque, Rosa Mayerly fue trasladada de urgencia al Hospital Cardiovascular de Cundinamarca, donde falleció debido a la gravedad de las heridas. Óscar Giovanny Marulanda fue imputado por el delito de feminicidio agravado y enviado a prisión preventiva mientras continúa la investigación judicial. Familiares de la víctima y la comunidad de Soacha han hecho un llamado a las autoridades para que se garantice una condena ejemplar y se refuercen las medidas de protección para las mujeres que denuncian acoso en sus entornos laborales y personales.
El caso, que ha generado una ola de indignación en redes sociales, también ha puesto en evidencia la falta de protocolos efectivos en espacios comerciales para proteger a empleadas que sufren acoso externo. La investigación sigue su curso, y se espera que en los próximos días se presenten más elementos probatorios, incluidos los registros de cámaras de seguridad y testimonios de testigos que presenciaron la agresión. Mientras tanto, el hijo de Rosa Mayerly queda bajo el cuidado de su familia, mientras la comunidad clama justicia en memoria de una mujer que fue asesinada por atreverse a decir que no.












