Relato anónimo desde Irán: la experiencia del hiyab y su evolución en espacios públicos
Una mujer iraní, cuya identidad permanece confidencial, comparte su visión sobre la obligatoriedad del hiyab y la realidad cotidiana en lugares abiertos y en locales de servicio. Según su testimonio, al revisar imágenes del pasado, percibe una extrañeza respecto a su apariencia con el hiyab puesto.
«Al revisar imágenes anteriores con el hiyab, siento que ya no represento a quien era.»
Anónima
La entrevistada indica que, en su día a día, suele desplazarse por la calle, cafeterías y restaurantes sin cubrirse el cabello; no obstante, señala que en determinados recintos oficiales sigue siendo indispensable portar cobertura para poder ingresar.
«Al principio, el peso de la norma afectaba principalmente a las jóvenes; ahora hay más mujeres adultas que se suman al movimiento.»
Anónima
El testimonio se vincula con el impulso impulsado por el movimiento Mujer, Vida, Libertad, surgido tras la muerte de Mahsa Amini en 2022. La fuente señala que la incidencia de la tendencia ha ido creciendo con el paso del tiempo.
«No me siento segura y creo que ninguna mujer se siente segura si no lleva el hiyab; por ahora no existe una norma clara a la que aferrarse. Es un limbo: no sabes si incumples y no sabes si alguien podría detenerte o agredirte.»
Anónima
Contexto: la narración corresponde a un testimonio anónimo sin identidad revelada

















