El partido político En Marcha se declaró formalmente en oposición al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella Otero, mediante la resolución interna No. 008. La decisión, firmada por la Secretaría General de la colectividad y liderada por Juan Fernando Cristo, tiene efecto inmediato y se fundamenta en la Ley 1909 de 2018, que otorga a los partidos el derecho a ejercer oposición con garantías especiales. La resolución será remitida al Consejo Nacional Electoral para su registro y efectos legales, dejando sin vigencia cualquier disposición previa que contradiga esta nueva postura.
La determinación de En Marcha llega una semana después de que Juan Fernando Cristo calificara como «preocupante» el discurso de investidura del presidente Abelardo de la Espriella, pronunciado el 7 de agosto de 2026 en Cali. Durante la alocución, que se extendió por una hora y 17 minutos, Cristo criticó duramente la omisión de temas clave. «No mencionó reforma a la salud, ni reforma política. Ninguna línea para la lucha contra la pobreza y la desigualdad, que no serán prioridad los próximos 4 años», declaró el líder de la colectividad, quien también lamentó la «cero mención a la lucha contra el cambio climático» y la ausencia de referencias a «afros, indígenas o respeto a los derechos humanos».
Críticas y matices en la evaluación del discurso presidencial
A pesar de las fuertes críticas, Cristo valoró positivamente que De la Espriella descartara una Asamblea Nacional Constituyente, propuesta asociada a su rival Iván Cepeda, y anunciara una ofensiva militar contra grupos armados. Estos puntos, sin embargo, no fueron suficientes para evitar la ruptura política, que ahora obliga a los miembros del partido a ajustarse a la nueva línea de oposición. El senador José Gutemberg Macea Gómez, integrante de En Marcha, deberá alinear su actuación con la resolución, so pena de incurrir en faltas disciplinarias internas.
«Preocupante»
Juan Fernando Cristo, líder de En Marcha
La Ley 1909 de 2018, conocida como Estatuto de la Oposición, establece los mecanismos para que los partidos políticos puedan ejercer control político al gobierno con garantías especiales, como acceso a medios de comunicación y financiación adicional. La decisión de En Marcha, que ahora queda registrada ante el Consejo Nacional Electoral, marca un nuevo capítulo en las relaciones entre la colectividad y el gobierno de Abelardo de la Espriella, quien apenas inicia su mandato de cuatro años.










