En un macabro hallazgo, el propietario de una vivienda ubicada en el sector de La Ye, zona rural del municipio de Sahagún en el departamento de Córdoba, descubrió un cuerpo en avanzado estado de descomposición enterrado en el patio de su inmueble. El hombre, quien acababa de arrendar la casa, realizaba inspecciones y labores de limpieza cuando percibió un fuerte olor nauseabundo que lo alertó de inmediato, por lo que notificó a las autoridades. Policía Nacional y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía se hicieron presentes para iniciar las pesquisas por un posible homicidio, con indicios preliminares que apuntan a una mujer como víctima debido a las prendas halladas junto al cadáver.
El arrendatario, quien tomó posesión del inmueble aproximadamente un mes antes del descubrimiento, residía allí y desde entonces no ha dado señales de vida al propietario, lo que lo convierte en el principal sospechoso en este momento. Las autoridades no han registrado reportes recientes de personas desaparecidas en Sahagún que coincidan con las características iniciales de la víctima, cuya identificación se complica por el avanzado grado de descomposición del cuerpo. Expertos forenses trabajan en análisis detallados para determinar la causa de muerte, el tiempo transcurrido y posibles vínculos con el arrendatario o eventos externos al inmueble.
Investigación forense busca esclarecer el crimen
El equipo investigador verifica registros locales y nacionales para identificar a la víctima y reconstruir los hechos, explorando tanto posibles sucesos ocurridos dentro de la vivienda como conexiones externas. El propietario, al no recibir noticias del inquilino, decidió inspeccionar el lugar, lo que derivó en este siniestro descubrimiento que ha conmocionado a la comunidad rural de La Ye. Las autoridades mantienen el sitio acordonado mientras avanzan las diligencias para esclarecer el móvil y capturar al responsable, en un caso que podría configurarse como feminicidio según los primeros indicios.
Este suceso resalta la importancia de la vigilancia en zonas rurales y pone en alerta a las comunidades vecinas, mientras la Fiscalía y la Policía profundizan en las pruebas recolectadas para llevar justicia ante un crimen que permanece bajo reserva judicial.











