Una encuesta realizada por los analistas Luis Rosales y Daniel Ivoskus entre el 8 y el 11 de mayo de 2026 revela un empate técnico en la intención de voto para la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas del 31 de mayo de 2026, con Iván Cepeda liderando ligeramente con el 39,1 por ciento frente al 38,9 por ciento de Abelardo de la Espriella, mientras Paloma Valencia se ubica en tercer lugar con el 20 por ciento. El sondeo, aplicado a mil votantes probables en todo el país con un margen de error del más o menos tres por ciento, destaca que el 48 por ciento de los encuestados afirma que un respaldo explícito de Donald Trump a De la Espriella aumentaría su probabilidad de votar por él, en contraste con el 19 por ciento que lo reduciría y el 26 por ciento que no modificaría su decisión.
Este pulso electoral se enmarca en un contexto de creciente crisis de seguridad, agravada por el ataque perpetrado por las FARC en abril que dejó 19 fallecidos, un hecho que ha debilitado la imagen de Cepeda, ligado a la política de «paz total» impulsada por el presidente Gustavo Petro, la cual Cepeda promete profundizar aunque ha frenado los acercamientos con las disidencias de alias Calarcá. De la Espriella, por su parte, ha ganado terreno gracias a esta percepción de inseguridad, posicionándose como el favorito para manejar la crisis con un 35 por ciento de preferencia en gestión de seguridad, seguido por Cepeda con el 24 por ciento y Valencia con el 18 por ciento.
El peso del respaldo internacional y la desconfianza en otras opciones
El potencial aval de Donald Trump, cuya influencia se ve reforzada por consultores como Dick Morris —quien asesoró tanto a Bill Clinton como al propio Trump—, podría ser un factor decisivo para De la Espriella en un campo electoral competitivo con diez binomios presidenciales, entre los que destacan el de Cepeda con Aida Quilcué, el de De la Espriella con José Manuel Restrepo y el de Valencia con Juan Daniel Oviedo. Valencia, respaldada por el Partido Conservador y el Partido de la U, enfrenta desconfianza por su capacidad para combatir el terrorismo, especialmente ante la propuesta de Petro de intensificar negociaciones, lo que limita su avance en las encuestas.
Si ningún candidato logra la mayoría en la primera vuelta del 31 de mayo, el ganador se definiría en una segunda vuelta el 21 de junio de 2026. Cepeda cuenta con el apoyo del Partido Comunes, pero el sondeo de Rosales e Ivoskus sugiere que la polarización por la seguridad y los avales internacionales podrían inclinar la balanza en un escenario impredecible para el futuro político de Colombia.












